Tengo un padrino, o sea, el tipo que cuando te bautizan garantiza no sé qué. Es un primo carnal de mi madre. No le conozco. Obviamente no me acuerdo de él. Yo era un bebé y mi padrino al poco se marchó de la provincia.
Mi padrino es hippie. O lo fue. Se largo a noseque isla y vendía sandalías hechas de cuero por él mismo. Tiene varios hijos y ni se sabe cuantas mujeres. Aunque bueno, esto es rumorología familiar. Todo lo que sé de él me lo han dicho mis abuelos y mi madre. Lo tienen por colgado, un ser extraño, un garbanzo negro. Aunque en profundidad nadie ha sabido hablarme de él.
Muero por conocerlo y aún no he tenido la oportunidad. Ha regresado a su pueblo de origen. Lo que pasa que la gente mayor de la familia se ha ido muriendo y eran los únicos contactos que podrían dar información fiable sobre dónde vive exactamente.
Ahora tendrá unos sesenta o sesenta y pocos años. Seguro que fuma porros.
No sé... cuando pienso en este hombre siento mucha curiosidad. Como si fuera a toparme con un eslabón perdido.
Disgressing que es gerunding.
3 comentarios:
Bicha,
Como podrás haber visto cada vez tengo menos tiempo para visitar el blog, pero esta entrada merece unos minutos.
Es increìble que a pesar de no conocerlo, lo describas tan bien. O al menos intentes describirlo con lo poco que sabes de él.
Me imagino que igual te heredó algunos genes. Serìa de puta madre que se conocieran y platicaran mientras se ponen adorables.
Un beso
fantaseo con una vida de hippie nudista.
Encima de fumeta, exhibicionista.
:DDDD
A mí lo del nudismo, no sé, no me llama. Creo que siento pudor ante la idea. Creo que siento más pudor de ver a los demás que de que me vean a mí. Es de estas cosas que si las pienso me dan muchísimo más palo que si lo hiciera.
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