miércoles, 26 de agosto de 2009

Tengo un padrino, o sea, el tipo que cuando te bautizan garantiza no sé qué. Es un primo carnal de mi madre. No le conozco. Obviamente no me acuerdo de él. Yo era un bebé y mi padrino al poco se marchó de la provincia.

Mi padrino es hippie. O lo fue. Se largo a noseque isla y vendía sandalías hechas de cuero por él mismo. Tiene varios hijos y ni se sabe cuantas mujeres. Aunque bueno, esto es rumorología familiar. Todo lo que sé de él me lo han dicho mis abuelos y mi madre. Lo tienen por colgado, un ser extraño, un garbanzo negro. Aunque en profundidad nadie ha sabido hablarme de él.

Muero por conocerlo y aún no he tenido la oportunidad. Ha regresado a su pueblo de origen. Lo que pasa que la gente mayor de la familia se ha ido muriendo y eran los únicos contactos que podrían dar información fiable sobre dónde vive exactamente.

Ahora tendrá unos sesenta o sesenta y pocos años. Seguro que fuma porros.

No sé... cuando pienso en este hombre siento mucha curiosidad. Como si fuera a toparme con un eslabón perdido.

Disgressing que es gerunding.

3 comentarios:

Iconoclastia dijo...

Bicha,

Como podrás haber visto cada vez tengo menos tiempo para visitar el blog, pero esta entrada merece unos minutos.

Es increìble que a pesar de no conocerlo, lo describas tan bien. O al menos intentes describirlo con lo poco que sabes de él.

Me imagino que igual te heredó algunos genes. Serìa de puta madre que se conocieran y platicaran mientras se ponen adorables.

Un beso

Kco dijo...

fantaseo con una vida de hippie nudista.

Sk dijo...

Encima de fumeta, exhibicionista.

:DDDD

A mí lo del nudismo, no sé, no me llama. Creo que siento pudor ante la idea. Creo que siento más pudor de ver a los demás que de que me vean a mí. Es de estas cosas que si las pienso me dan muchísimo más palo que si lo hiciera.