Contadas veces he perdido el control. No suelo exteriorizar ni transmitir lo que me pasa. En mi casa hay una frase que mi madre usa mucho conmigo: "no se sabe si tiene frío o calor". Mis hermanas también tienen una visión de mí de persona dura y fría. El resto de gente que me conoce, más o menos igual. Por lo general a la peña le parezco muy tranquila. Y lo soy. Me esfuerzo en mostarme serena. Aunque bueno, hay dos personas en el mundo que me consideran un ser absolutamente transparente y débil. De esto me he dado cuenta hace muy poco y también me ha dado que pensar.
Odio el descontrol emocional . Por ejemplo, a mí volar en avión me da miedo. Sufro como una perra en los despegues y en los vuelos cortos. Los aviones son más pequeños y se mueven mucho. Soy feliz cuando el avión se dispone a aterrizar. Encima no se puede fumar, joder, que aunque parezca que no, en momentos histéricos es lo más relajante que se puede hacer. La cosa es, que lo que yo pienso en esos momentos, no es en un avión cayendo de los cielos y mi muerte inminente. O sea, sí, el miedo a la muerte está detrás de eso. A mi lo que me agobia es el jaleo que se puede armar ante un accidente aéreo. La gente gritando histérica, llorando y todo ese tipo de cosas que hace uno cuando está acojonado. Esas situaciones me superan. Recuerdo un viaje a Milán cuando curraba con mis padres y tenía a mi madre sentada a mi lado. Absolutamente desquiciada no paraba de pensar, que en el caso de que hubiera problemas en el vuelo, qué se supone que haría con ella, ¿abrazarla? ¿decirle que la quiero mucho y todo eso? ¿Arreglar una vida de mal rollo entre nosotras de un plumazo solo porque nos íbamos a morir? Porque yo soy tan como soy, que apuesto el aguijón que en una situación extrema yo me pongo a pensar y soy incapaz de reaccionar de forma espontánea y humana, como sería lo esperado, perdonando, arrepintiéndome y todas esas gilipolleces que se deben hacer en momentos así. Lo cual me hace sentir muy marciana, la verdad.
Divago porque me he tomado medio trankimazin. Viva el escapismo, joder. Y viva mi naturaleza débil y agradecida con el dopaje. La otra mitad que me tomé ayer, su efecto, me duró hasta las dos de la tarde de hoy aproximadamente. Me levanté con el despertador del móvil sin problema y sin voluntad alguna. Si hubiera podido seguir durmiendo, bien. Había que levantarse para ir a currar y tampoco me causó pereza. Igual que una zombie. La cabeza vacía de todo pensamiento. En Suecia hoy hubo gente pero yo permanecí inmutable. Con una maravillosa serenidad budista. Me resbalaba todo pero tampoco estaba torpe. Eso sí, estaba tan ajena al mundo que las compañeras se dieron cuenta y no pararon de preguntarme qué me pasaba.
Bueno, al tema, que yo de lo que quería hablar es que nunca pierdo el control y tal. Hace una hora larga y medio trankimazin, he perdido los papeles del todo. Lo bueno, que no me ha visto nadie, o mejor dicho, he sido capaz de mantener medianamente el tipo. El motivo, celos. La situación, es demasiado dolorosa y humillante como para hacerla pública.
Recuerdo que con Milo me resultaba muy divertido escribir sobre celos. Siempre lo hacía tratando de darle un toque cómico. Recuerdo el famoso roleo del estómago y la lavadora con Kanon. También aquel fic y la escena de la figura del buda que Shaka le había regalado a Aioria. No me costaba nada identificar la emoción y escribirla. Me dejaba llevar. Vivirla es otra cosa.
Los celos no son nada divertidos. Es un estado absolutamente irracional. Da igual que tus sospechas sean fundadas o imaginarias. Cuando la chispa de los celos prende cuesta mucho controlarla. Arde con mucha facilidad. El cerebro produce pensamientos a toda velocidad. Empiezas a atar cabos y a reparar en detalles en los que antes no habías pensado. Y los tenías delante de tus narices. Te sientes ridícula por no haberte dado cuenta primero de algo que seguro que para el resto del mundo es evidente. De golpe todo se vuelve una certeza. El cuerpo se une a la fiesta y también se acelera la respiración. Es emocional y físicamente doloroso. Se genera mucha ansiedad. Y detrás de todo está la vocecilla del ego, el orgullo, el amor propio, o como se le quiera llamar, repitiendo y martilleandote los sesos, que eres tú quien pierde. Que eres tú a quien están engañando. Que eres tú la única que no se entera. Que tu posesión no es tuya. Hay otra persona que la disfruta. Empiezas a visionar escenas e imágenes de tu posesión haciendo, diciendo y sintiendo cosas por otra que no eres tú. Qué ambos se están burlando de ti. Que la otra te ha ganado y se siente vencedora. Y esto ya termina por hacerte enloquecer. La presión se hace insoportable. De veras que comprendo que en un arrebato así una persona sea capaz de matar a otra.
Yo aún no he matado a nadie. En este caso porque me queda un poco lejos la víctima. Pero sí sentí la necesidad de hacer algo, obtener algún tipo de compensación o venganza. Me limité a escribir un mensaje que no pude terminar. Lo estoy leyendo ahora y me cuesta reconocerme en esas palabras. Sé que las he sentido pero me choca haber sido capaz de expresarme con tanta furia. Es como si otra lo hubiera escrito.
No envié el mensaje por dos razones. Una que mi madre, ella siempre tan oportuna y tan respetuosa de la intimidad ajena, irrumpió en mi habitación de golpe. Le di una patada a la silla donde tengo la ropa. Del golpe se plegó y cayó al suelo. Demasiado ruido para las horas que eran. La presencia de mi madre me obligó a frenar los efectos del enrage. Encima mi móvil sonaba. Era él y descolgué, aunque en ese momento tenía muy claro que no quería saber nada más en mi puta vida sobre su persona. No sé muy bien que le dije. Tampoco sé muy bien que me dijo él. Creo que hemos quedado en hablar mañana.
Ahora estoy trankila. No sé que pasará mañana. Mi reacción quizás haya sido desmedida. Pero tengo razones para pensar lo peor. No sé cómo se puede solucionar esto. No sé si la otra persona podrá soportarlo. Ni yo tampoco.
Odio el descontrol emocional . Por ejemplo, a mí volar en avión me da miedo. Sufro como una perra en los despegues y en los vuelos cortos. Los aviones son más pequeños y se mueven mucho. Soy feliz cuando el avión se dispone a aterrizar. Encima no se puede fumar, joder, que aunque parezca que no, en momentos histéricos es lo más relajante que se puede hacer. La cosa es, que lo que yo pienso en esos momentos, no es en un avión cayendo de los cielos y mi muerte inminente. O sea, sí, el miedo a la muerte está detrás de eso. A mi lo que me agobia es el jaleo que se puede armar ante un accidente aéreo. La gente gritando histérica, llorando y todo ese tipo de cosas que hace uno cuando está acojonado. Esas situaciones me superan. Recuerdo un viaje a Milán cuando curraba con mis padres y tenía a mi madre sentada a mi lado. Absolutamente desquiciada no paraba de pensar, que en el caso de que hubiera problemas en el vuelo, qué se supone que haría con ella, ¿abrazarla? ¿decirle que la quiero mucho y todo eso? ¿Arreglar una vida de mal rollo entre nosotras de un plumazo solo porque nos íbamos a morir? Porque yo soy tan como soy, que apuesto el aguijón que en una situación extrema yo me pongo a pensar y soy incapaz de reaccionar de forma espontánea y humana, como sería lo esperado, perdonando, arrepintiéndome y todas esas gilipolleces que se deben hacer en momentos así. Lo cual me hace sentir muy marciana, la verdad.
Divago porque me he tomado medio trankimazin. Viva el escapismo, joder. Y viva mi naturaleza débil y agradecida con el dopaje. La otra mitad que me tomé ayer, su efecto, me duró hasta las dos de la tarde de hoy aproximadamente. Me levanté con el despertador del móvil sin problema y sin voluntad alguna. Si hubiera podido seguir durmiendo, bien. Había que levantarse para ir a currar y tampoco me causó pereza. Igual que una zombie. La cabeza vacía de todo pensamiento. En Suecia hoy hubo gente pero yo permanecí inmutable. Con una maravillosa serenidad budista. Me resbalaba todo pero tampoco estaba torpe. Eso sí, estaba tan ajena al mundo que las compañeras se dieron cuenta y no pararon de preguntarme qué me pasaba.
Bueno, al tema, que yo de lo que quería hablar es que nunca pierdo el control y tal. Hace una hora larga y medio trankimazin, he perdido los papeles del todo. Lo bueno, que no me ha visto nadie, o mejor dicho, he sido capaz de mantener medianamente el tipo. El motivo, celos. La situación, es demasiado dolorosa y humillante como para hacerla pública.
Recuerdo que con Milo me resultaba muy divertido escribir sobre celos. Siempre lo hacía tratando de darle un toque cómico. Recuerdo el famoso roleo del estómago y la lavadora con Kanon. También aquel fic y la escena de la figura del buda que Shaka le había regalado a Aioria. No me costaba nada identificar la emoción y escribirla. Me dejaba llevar. Vivirla es otra cosa.
Los celos no son nada divertidos. Es un estado absolutamente irracional. Da igual que tus sospechas sean fundadas o imaginarias. Cuando la chispa de los celos prende cuesta mucho controlarla. Arde con mucha facilidad. El cerebro produce pensamientos a toda velocidad. Empiezas a atar cabos y a reparar en detalles en los que antes no habías pensado. Y los tenías delante de tus narices. Te sientes ridícula por no haberte dado cuenta primero de algo que seguro que para el resto del mundo es evidente. De golpe todo se vuelve una certeza. El cuerpo se une a la fiesta y también se acelera la respiración. Es emocional y físicamente doloroso. Se genera mucha ansiedad. Y detrás de todo está la vocecilla del ego, el orgullo, el amor propio, o como se le quiera llamar, repitiendo y martilleandote los sesos, que eres tú quien pierde. Que eres tú a quien están engañando. Que eres tú la única que no se entera. Que tu posesión no es tuya. Hay otra persona que la disfruta. Empiezas a visionar escenas e imágenes de tu posesión haciendo, diciendo y sintiendo cosas por otra que no eres tú. Qué ambos se están burlando de ti. Que la otra te ha ganado y se siente vencedora. Y esto ya termina por hacerte enloquecer. La presión se hace insoportable. De veras que comprendo que en un arrebato así una persona sea capaz de matar a otra.
Yo aún no he matado a nadie. En este caso porque me queda un poco lejos la víctima. Pero sí sentí la necesidad de hacer algo, obtener algún tipo de compensación o venganza. Me limité a escribir un mensaje que no pude terminar. Lo estoy leyendo ahora y me cuesta reconocerme en esas palabras. Sé que las he sentido pero me choca haber sido capaz de expresarme con tanta furia. Es como si otra lo hubiera escrito.
No envié el mensaje por dos razones. Una que mi madre, ella siempre tan oportuna y tan respetuosa de la intimidad ajena, irrumpió en mi habitación de golpe. Le di una patada a la silla donde tengo la ropa. Del golpe se plegó y cayó al suelo. Demasiado ruido para las horas que eran. La presencia de mi madre me obligó a frenar los efectos del enrage. Encima mi móvil sonaba. Era él y descolgué, aunque en ese momento tenía muy claro que no quería saber nada más en mi puta vida sobre su persona. No sé muy bien que le dije. Tampoco sé muy bien que me dijo él. Creo que hemos quedado en hablar mañana.
Ahora estoy trankila. No sé que pasará mañana. Mi reacción quizás haya sido desmedida. Pero tengo razones para pensar lo peor. No sé cómo se puede solucionar esto. No sé si la otra persona podrá soportarlo. Ni yo tampoco.
22 comentarios:
Que putada esa de los celos.
Pero son inevitables, y meramente humanos.
Lo malo es cuando no puedes sacarlo de ninguna manera, y peor aun. Cuando lo dices no sabes si arreglas o empeoras las cosas.
Repito: que putada.
Ánimo Skorpita, podría ser peor.
Küsse!!
Aaaah, bajeza humana. Yo he sentido las enormes ganas de partirle la madre a alguien, a quien sea, pero a alguien para sacarme de encima los celos (sentidos un par de veces)
El que juega, a eso se arriesga, a involucrarse de repente en el juego tanto que empieza a sentir demasiado... ni hablar.
Amor,se escribe la emoción con luces en el cielo; dolor, ahora a quemarnos en el infierno.
Dramático, pero real.
Atrocity
PS No hay moraleja
Solo un par de veces, Poeta? Será un par de docenas de veces :PPPPP
Sk
No me ha llamado.
Sk
sk, lo mejor que podés hacer es mandarlo a la puta que lo parió. tomá el toro por las astas. agarrá la sartén por el mango.
Estoy de acuerdo con Kco, no hay nada peor en el mundo que la traición y si el tipo tuvo bien a engañarte mándalo a chingar a su reputísima madre.
Ic
Y un abrazo y ánimo, que los bichos aguantan eso y mil pesticidas encima.
Ic
no quiero ser malentendido: no creo en la fidelidad, me parece algo ilusorio y jamás puedo exigirla. lo que sí puedo exigir es que se me oculte esa realidad, que se me permita jugar, soñar a otra cosa.
creo que esa es la clave.
por eso cuando uno descubre algo se acaba el juego.
y otra cosa, cuando los celos toman el control y uno se convierte en un anexo, tiene que cortar de cuajo porque ya la balanza se inclinó y no hay otra forma de rectificarla que pateando todo a la mierda.
si hay una manera de retomar el control, es pateando todo.
abandonar antes de ser abandonado.
(disclaimer: esta es mi forma de ver las cosas, nada más)
Sigo estando de acuerdo con vos Kco, con todo de hecho. Y pienso que incluso debería haber una especie de claúsula no escrita en donde se permita echarse una canita al aire de vez en cuando, ya que pienso que es algo muy sano, pero que quede claro desde el principio.
Ic
"no quiero ser malentendido: no creo en la fidelidad, me parece algo ilusorio y jamás puedo exigirla. lo que sí puedo exigir es que se me oculte esa realidad, que se me permita jugar, soñar a otra cosa. "
Hay le has dao. Yo pienso igual. Sí la otra persona te quiere, y la infidelidad ha sido algo físico y sin trascendencia, o si te quiso y sabe que tú sigues sintiendo lo mismo, es su obligación proteger tu orgullo todo lo que pueda. Para mi eso es una muestra, ante todo, de respeto por el puesto y la importancia que en un momento determinado tuviste en la vida del otro.
Y eso es lo que Nel no ve. No lo ve, y no lo digo por defenderlo, porque está a punto de cumplir 25 años y aún se puede permitir el lujo de ser idealista. Cree que una relación se sustenta de palabras bonitas. Cree que una relación entre dos personas se alimenta de "fe ciega", no de hechos y detalles que respalden todas esas buenas intenciones. Y no hace nada. No despeja incógnitas. Lo deja todo a mi imaginación que necesita respuestas y luego lo más fácil es llamarme paranoica.
Sk
También cabe la posibilidad de que la idealista y la ciega sea yo, y no veo que con quien realmente estoy tratando, es con un sádico psicológico.
Lo mire desde donde lo mire, no me merezco esto. No me he portado mal con él nunca.
Sk
O también que para él esto sea un simple juego y yo me lo esté tomando demasiado en serio. A esto tampoco le puedo dar una explicación más allá de lo que pueda ser una motivación extramendente ególatra de su parte. Fue él quien desde el primer momento necesitó definir y etiquetar lo nuestro como una relación profunda.
Sk
Ya me callo.
Sk
Condesa, otro abrazo para ti.
Sk
una cosa, sk: relacionarse con alguien de 24 años (o 25) implica aceptar ciertas "reglas de juego". él puede querer etiquetar lo que sea, pero no podés pedirle coherencia después. él sí puede pedirte. vos no. o al menos no podés esperarla seriamente. no digo que no pueda salir algo serio. pero por el bien de tu corazón, tomalo un poco en broma (sólo como forma de protegerte; que lo bueno te sorprenda; que lo malo no).
igual la química es irracional, así que hacé de cuenta que no dije nada.
hoy estoy para decir boludeces.
No has dicho ninguna boludez. Es tal como dices. Yo mismo lo vi así alguna vez, lo que pasa, en que algún momento se me ha ido de las manos.
Sk
Lo que sí bicha es que si ya te atormenta el asunto y te está desgastando, pues que no te quite más tu tiempo.
Business are business.
Ic
Condesa, eso justo le hubiera dicho yo a otra en mi situación, pero claro, cuando una es la que está en el ajo le cuesta todo el doble. El domingo que viene Nel estará aquí. Llevo tres días debatiendo conmigo misma si anulo la reversa y le digo que no venga. Sé que es lo que debo de hacer pero no es lo que quiero hacer.
La razón, la intensidad. La puta intensidad. Lo tormentoso es lo mío. Es lo que siempre busco. Es lo que me motiva y desde el primer momento intuí que con Nel tendría matería prima de sobra. Mi naturaleza alacrana, esa que tan poco se me nota, siempre traiciona a mi alegre y despreocupado stellium en Sagitario. A mí solo me frena el agotamiento emocional. Una vez inicio un proceso soy incapaz de apearme y apartar la mirada. Tengo que llegar hasta el final. Tengo que rozar el fondo con la punta de los pies, horrorizarme y entonces subir otra vez a la superficie.
Y por supuesto el ingrediente principal del proceso es la atracción sexual. Ahí es donde reside nuestra afinidad. Una afinidad demasiado tentadora. Una afinidad que nos une y por la cual cuando estamos juntos, generamos mucho sentimiento.
Sk
Todo eso que he escrito ahí arriba, lo negaré delante de cualquier juez.
Sk
finalmente lo único que importa es sentir cosas. si es el cálido rayo del sol sobre la cara, un aroma delicado o un portazo en la cara. cualquier cosa que nos haga sentir vivos.
así q toda prevención es ridícula. hay que ir hasta que reviente todo.
total después es facilísimo decir: yo debería haber hecho bla bla bla.
.............
la miro a la zorra allá arriba. está redondita, blanca, implacable, rigiéndonos a todos.
No te quejes que la ovulación te sienta bien. Dialogar contigo en ese proceso me ha sido útil.
:D
Sk
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