Escuchando música ochentera aleatoria en el Spotify me encontré esa canción. Hacía milenios que no la oía, tampoco es que en su momento fuera un hit aquí en España, la conocía yo que estaba supermegaenamoradísima de Don Johnson, y claro, me he ido al Youtube corriendo a localizar el vídeo.
Don Johnson, madre mía. Ese hombre fue el rey de mis fantasía adolescentes. Tenía varios posters en mi habitación y me sabía su vida de pe a pa. Su movida con la Griffith, que se drogaba todo lo que quería y más. Qué cambió de vida un día que llego a casa tras una noche de juerga y la mirada de su hijo pequeño le hizo recapacitar. Por cierto, ese hijo que se llama Jesse, sale en una serie de televisión española y se parece mucho a su padre. Pero está la mitad de bueno. Si es que hasta creo que recuerdo su fecha de nacimiento. Es Sagitario y me viene a la cabeza el 3 de diciembre. La Wikipedia dice que es el 15 y de 1949, y si esto es cierto, las biografías de los ochenta mentían sobre su edad. Puede que el día lo haya olvidado pero apostaría el aguijón que el año era 1953. Qué cosa. Nunca me han gustado los hombres mayores. Sí es que me parecen mayores los de mi edad, pero cuando tenía 15 años, Don Johnson que andaría por los treinta y muchos me parecía ideal para mí.
Y tampoco sé porque me gustaba tan obsesivamente. Bueno, a mí cuando me gusta o me interesa algo, siempre me obsesiono un poquito. Soy friki por naturaleza. Lo quería saber todo sobre él. Aparte de los posters tenía un montón de recortes de entrevistas y fotos suyas en una carpeta. Una carpeta especial donde guardaba información del mismo tipo sobre otros que también me gustaban. Ahora me hace gracia y hasta diría que no entiendo porque hacía eso. Pero en aquellos años era muy importante para mí atesorar esas fotos y recortes. La adolescencia es una fase muy estúpida. Menos mal que dura poco.
Con los ojos de ahora veo el vídeo y no le encuentro atractivo alguno. No es mi tipo en absoluto. No soy capaz de ver ahora lo que antes sí veía.
Los posters de Don Johnson los eliminé de las paredes de mi habitación cuando vi el vídeo de "One" y me supermegaenamoré de James Hetfield, de quién también quise saberlo todo. La diferencia es que Hetfield, a pesar de que ahora me cae muy mal, me sigue pareciendo un tipo muy atractivo.
La canción sí que me sigue gustando.
Los vídeos ochenteros son adorablemente cutres.
2 comentarios:
un genio.
igual la música que hacía era una garompa total...
amo los 80
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