viernes, 19 de junio de 2009

Despejing

Tengo un despeje del carajo. Me da miedo dormirme mañana. Estoy sola en casa así que tengo que confiar en que mi sordera oiga la alarma del móvil. Pero joer, no tengo nada de sueño. Necesito humo, hostias. Es lo único que me regula.

Estoy tentada de ponerme a practicar con los vídeos de maquillaje. Me liaré un pito que eso también entretiene.

Otra de las novedades de Suecia, es que esta vez curro cinco horas seguidas. Lo habitual son cuatro. Lo bueno es que así tengo dos días libres a la semana. Mi contrato es por veinte horas y los suecos llevan eso a rajatabla. Al currar cinco horas, se supone que hago más de la mitad de la jornada y tengo derecho a un descanso de media hora o veinte minutos. Pues en esta ocasión, como estoy contratada por un tercero, no tengo derecho a descanso. Y vaya si hace falta. Es algo que me tiene sorprendida. No será la primera vez que trabajo ocho, diez e incluso doce horas, sin parar apenas para fumar un cigarrillo. Pero esta hora más sin descanso la noto muchísimo. Acabo agotada, física y mentalmente. Al final no sé ni lo que digo. Trabajar cara al público y de manera tan mecánica, es lo peor. Es extenuante.

Qué carajo hago yo en un curro así. No tengo carácter pa ello.

Voy a hablar de C. Es la de las tetas duras. Esta mujer tiene algo de bicha. Poco. Le gusta la información. Es una cotilla muy sutil. Más bien con los años ha adquirido maestría que yo he captado al vuelo. Me interesa llevarme bien con ella. Sé que sabe mucho, y como yo sí soy bicha, la información me interesa más que a ella. Me hace mucha gracia como trata de sonsacar información. Toda ella personal. También me divierte mucho "escucharla" pensar y las conclusiones que intuyo que llega. Ante este tipo de gente mi táctica es la del desconcierto. Para ello doy rienda suelta a mi lado Sagitario. En las formas, claro. Respondo con mucha naturalidad y le doy carnaza para que siga sacando conclusiones. Pero todavía no le he dicho lo que ella se muere por saber. Ni pienso. Me divierte más alimentar sus sospechas y ver como trata de hacerme "confesar".

Me quedó bastante claro un día que C aprovechó con la excusa de explicarme determinada costumbre de la empresa para con los trabajadores y sus familias. No paraba de utilizar la palabra "pareja". No decía marido ni novio, era pareja la palabra que usaba constantemente. Tanto la repitio que me llamó la atención. Finalizó diciendo que la empresa respetaba que tu "pareja" se hubiera constituido por los rituales cristianos, civiles, zulues, o bueno, que fueras homosexual. Ahí lo tuve claro. La tía se piensa que soy lesbiana. Bueno, esa idea la tiene mucha gente, incluido mi padre, y reconozco que en su momento me dio que pensar. Ser un poco caballo, tener más de treinta, estar soltera sin compromiso conocido ni por conocer, jugar al Wow y soltar todas las perlas que suelto por esta boquita de piñón, me condenan a tener esa fama. Qué se le va hacer. No me quejo. En el fondo siempre me ha molado mucho que la gente piense "mal" de mí.


3 comentarios:

Lamiss dijo...

"En el fondo siempre me ha molado mucho que la gente piense "mal" de mí." Joder mi sama, lo que me mola a mi ese sarcasmo que tienes y que agudamente utilizas para deslizarte sobre la vida.

Sk dijo...

Mi Sama, me deslizo hacia Bilbao ahora mismo a sacar a pasear mi sacarmo en una boda.

:DDDD

Anónimo dijo...

Hay que ver cómo me calientan las tetas duras.

Esperanza.