Mostrando entradas con la etiqueta Jodida pero contenta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jodida pero contenta. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de junio de 2014


Justo hace hoy seis años que abrí este blog. Y justo hoy lo cierro. Qué solemne me pongo a veces y como me mola inventarme simbología y ciclos.

También va desaparecer Sk.

Qué masacre. El cangrejerío de algunos se va poner loco.

Ganas me dan de limitar el acceso y dejarlo abierto solo para que el Leoncio no sufra.

La Roja no pudo.

Felipe VI suena fatal.

Los números romanos es una cosa que siempre me ha desconcertado mucho. Son letras, joder. O carne o pescao.

España se rompe.

Jodida pero contenta forever.

Adoro Tuiter.

Odio la gente que usa su Tuitter como si fuera un Feisbuc e informa cada segundo insignificante de su vida.

Aún odio más los retuiteos de esa misma gente.

Requeteodio que esa gentuza insignificante que retuitea memeces, encima, nos hagan a todos partícipes de los mensajes romántico-ridículos que se cruzan con sus parejas, que casi con total seguridad, son tan virtuales como esa personalidad tan interesante que intentan transmitir.

Ese me pasa por tratar con adolescentes. Qué molestos son.

Quedan dos minutos para que se acabe este día 18 de junio.

Tanto mundo pa' venir del mono.

Nos vemos.

Viva el Fénix.





jueves, 12 de junio de 2014


ANUNCIO DE SUMA IMPORTANCIA PARA LA RAZA HUMANA




Sabéis que me aburro mucho. O si no lo sabéis os lo digo yo: me aburro mucho. Hace ya tiempo que me rondan las ganas de plutonizar algo. No lo he hecho antes por pereza. Ya no recuerdo cómo comenzó pero estoy harta del Vidalopoulos y me he empeñado en hacerlo desaparecer. Estoy cambiando mi emilio en todo lo que recuerdo haberme registrado. Tengo ocho mil direcciones de correo creadas y las quiero eliminar por inútiles. La ilusa de mí creyó que lo mejor era tener una cuenta para cada cosa. Adoro el orden porque simplica, pero no lo entiendo. Nunca he sabido mantener el orden. Mi forma de ordenar es laberíntica y al final me canso de tanto compartimentar. La movida esta de crear carpetas y subcarpetas en el ordenador para guardar archivos, soy capaz de llevarla al infinito. Luego no me acuerdo de nada  y lo mando todo al carajo, y anda todo manga por hombro,  y me estreso, y luego me da pereza salir de mi propio laberinto y al final necesito plutonizar en masa y volver a empezar.

Me pasa igual con los objetos reales. Adoro las cajas. Tengo unas cuantas. Nunca sé donde coño ponerlas y están en mi armario guardadas. Por supuesto, contienen cosas valiosísimas, como por ejemplo: mi casi acabada colección de cromos de Saint Seiya o toda esa bisutería que me chifla y nunca me pongo. Pero ahí están.  Porque otra cosa que no sé hacer es decorar. Colocar las cosas para que adornen y hagan bonito. No tengo visión de conjunto. Me gustan las cosas de manera individual pero luego no soy capaz de hacerlas encajar con el resto. Llevo dos años intentando colocar un corcho en la pared de mi habitación. Imposible. Quiero ponerlo todo y no cabe. Tengo que descartar y todo me gusta. Y eso, que básicamente, ese corcho estaría lleno de las postales que me manda Luribel. Quizá debería comprar otro y ese dejarselo en exclusiva a ella. 


Pues eso, voy a cambiar mi e-mail y hacer desaparecer a Vidalopoulos. Tengo que mantener, porque no me queda otra, la dirección de hotmail por la mierda de inicio de sesión. Creo que nunca he dicho aquí lo mucho que odio el Windows 8. Lo odio menos que esa aberración del Vista, pero cada vez que hay una actualización importante, me echo a temblar. Esta manía de Microsoft de impedirnos a los usuarios gobernar a nuestro antojo nuestros ordenadores me subleva. A mí me gusta rabilar. No tengo ni puta idea de lo que hago pero me gusta hacerlo y saber que puedo hacerlo. La cuenta de hotmail me obligan a mantenerla. Bueno, he leído por ahí en foros y tal como se elimina, pero no sé, luego resulta que si lo haces no puedes esto y aquello, y a mí me suena todo super apocalíptico y me da miedo meter la pata. Así que se queda para el inicio de sesión. Los emilios allí no los leo porque no entiendo esa puta pantalla. La interfaz me parece odiosa y me llena de ira. 

Luego queda la dirección donde está registrado este blog. Esa dirección la creé inicialmente en hotmail, useasé, el nombre es el mismo y solo cambia lo siguiente a la arroba. La hice para tocarle un poco las narices al Atroz cuando era un púber perverso. Hablamos de la era anterior al Feisbuc. Existía una página similar donde creabas un perfil e informabas a todo el mundo de lo interesantes que son tus gustos musicales, etc... Me registré solo para decirle groserías en vocabulario ibérico y escandalizar a sus contactos. Esa cuenta la aproveche para Sk en este blog y la pasé a gmail. 

Y todo esto me ha llevado a pensar qué hago con este blog. Solo tengo una cosa clara, lo quiero plutonizar. Apenas escribo, tengo pocas ganas y pocas cosas que contar. Pero lo cierto es que llevo un par de días volviéndome loca visitando webs de plantillas, fondos y demás mamonadas en vista a crear otro. 

Por cierto, a Blogger ya le vale. No han actualizado las plantillas desde que yo me puse la que llevo puesta. Muy mal. 


Casi lo olvido. Mi nueva dirección de e-mail es kinestesica71 arrobita gmail punto com. A quien le apetezca que me envíe un hola pa' ficharlo.  


lunes, 28 de abril de 2014


A veces me entran unas ganas locas de pillar uno de los parches de morfina de mi padre, pegármelo en la frente, caer sobre la cama y dejar que la droga dulcemente secuestre mi mente. 

Lo escribo y la boca se me hace agua. 

jueves, 8 de agosto de 2013


T se casa espero que para luego divorciarse asap el próximo Junio (o Julio, ya se me ha olvidao la fecha). A final de este mes, cuando su gemela venga para acá de vacaciones, iremos a echar el primer try al vestido de ridícula  novia. El resto de participantas también iniciaremos la búsqueda de lo mismo. Yo voy con la ilusión de tener la misma suerte que con la boda de S, o sea, ver un vestido carísimo pero divino de la muerte, para después regresar dentro de unos meses y esté rebajado a mitad de precio. Pero no sé yo. He visto así por encima catálogos por Internet y la puta moda para este tipo de vestimenta, pues como que va en mi contra totalmente. La cosa va de muy vaporosa a muy ceñida. Ninguno de esos estilos me queda bien. Así que voy algo desanimada y dudo mucho que para este ocasión me tope un vestidazo. Lo que me obliga a tomar una medida para compensar esta carencia: tengo que ponerme a dieta. 

Tengo que ponerme a dieta.
Tengo que ponerme a dieta.
Tengo que ponerme a dieta.
Tengo que ponerme a dieta.
Tengo que ponerme a dieta.

Hace lo menos diez años que no me pongo a dieta. Me apetece cero. Es más, llevo dos meses diciendo "el lunes empiezo". Las cosas hay que empezarlas de lunes. Dentro de lo que es la dieta incluyo hacer algo de ejercicio, que sería salir a caminar y tal. Odio caminar. Si hay que ir andando a algún sitio, pues voy sin mayor problema. Pero eso del paseo olímpico me emputece. Yo creo que se debe a un trauma de años atrás, cuando una amiga mía medio anoréxica de la vida, se empeñaba en dar paseos a la vez que me ponía la cabeza como un bombo con sus pajas mentales. Pajas mentales muy rebuscadas y chungas que yo trataba de desmontar. Entre el pateo y el trabajo neuronal se me quedaba la moral y el cerebro secos. Era como hacer una batería de psicotécnicos en movimiento. No entendía ni el enunciado del problema y era agotador tratar de encontrar una solución. 

El siguiente paso sería programar el menú y después hacer la compra. Lo único bueno es que mi madre también está a dieta y fácil endiñarle a ella el tema de cocinar. Pero claro, a mí me cuesta empezar las dietas pero una vez que me pongo, me vuelvo super fundamentalista y quisquillosa. No paso ni media gota de aceite, sal o lo que sea y mi madre es mucho mas permisiva.  Así que al final cocinaré yo a mi gusto maniático. 

Como a mí me ha tocao todo lo malo, tengo el gen maniático de la familia paterna. En lo que más se manifiesta es en el tema comidas pero ya me voy mentalizando que según vaya cumpliendo años, iré haciendo cosas raras y acumulando rituales absurdos. Me consta que el padre de mi padre tenía un puñao de rarezas. Las de mi padre las veo y sufro todos los días. Porca miseria. 

Lo peor de todo es el hambre que tengo a todas horas. Hace unos años empecé a adelgazar preocupantemente y sin hacer nada. Yo sabía que sería pasajero y disfruté mientras duró. Por algún motivo dejé de comer sin darme cuenta. No sé si fue por el tabaco, algo mental o físico. La cosa es que yo comer sí comía, pero muy poco y mal. Normal que me sintiera sin fuerza y empezará a perder pelo. Comía solo cuando me apetecía, sin llevar ningún tipo de horario. Básicamente me tomaba cafés con leche con las magdalenas del Carrefour. Soy adicta a esas magdalenas no sé por qué. Antes me llenaba muy pronto, ahora tengo sensación de vacío y antojo a todas horas. 

En fins... el lunes que viene a dieta. Prometido. Lo de pasear olímpicamente, ya veremos. Antes tengo que enterarme como poner música en mi móvil para que me acompañe en el sentimiento. 

Sí, qué pasa, no entiendo aún mi móvil. Y eso que es uno normal y no un smartphone infernal de esos. 


miércoles, 22 de agosto de 2012

Holas


Retransmito desde la nueva cueva. Esta mudanza ha sido infernal. Y creo que también eterna. No acabaremos nunca. Los enchufes de mi habitación están jodidos y por tanto estoy usando la batería. Cosa rara eso de la batería. Creo que la he utilizado tan solo otra vez anterior a esta y para ver una película. Me siento rara con esto de la batería y que tener el tiempo de uso medido. 

Mi nueva habitación creo que me gusta muy mucho.

No siento mi cuerpo humano. Estoy hasta el moño de cargar cajas. 

Creo que voy a asesinar a mi padre. Lo mismo mi próxima retransmisión es desde prisión.


viernes, 29 de junio de 2012


Absurdo pero cierto. Tengo que formatear el portátil y estoy acojonada. Mi trasto y yo somos uno, joder. Formatear me acongoja el alma lo mismo que si fuera a sufrir una amputación. Pero es que mi portátil cada día está peor. Es lo que tienen estos chismes. Lo utilizo demasiado y se recalienta mucho. Da igual que le ponga un ventilador externo, así solo logro que no entre en combustión espontánea y se apague cada dos por tres. Jugar al Wow cada vez es más chungo. Las FPS me caen al suelo y asi es imposible hacer nada. Si no cambio de pc no creo que pueda jugar la próxima expansión. Cosa que no me importa mucho en este momento.

Voy a relajarme y mentalizarme ante la necesaria e inminente plutonización de mi trasto.

Que miedito.

Marditas drogas distorsionadoras.

martes, 12 de junio de 2012


Tengo la nevera llena de alimentos que fotosintetizan, como diría Luribella. Un pastizal que me he dejao en vegetales porque encima, cómo me indigna que comer mejor sea el doble de caro, he pillado todo lo orgánico que he podido. Y lo peor, es que tanta información sobre la basura que comemos ha desatao mi vena paranoica. He comprado eso que venía etiquetado con el sello que garantiza el origen orgánico pero en el fondo no me fío de este puto mundo mafioso en el que vivimos. Sería mucho más feliz si pudiera comprar en un puestecito de la plaza y quien me atendiera fuera una señora con pinta de aldeana. Eso si que sería una garantía. Pero bueno,

No es que me haya vuelto vegetariana. Para nada. Adoro la carne. Adoro a las vacas y a los corderos. Eso sí, después de un documental que he visto sobre agricultura intensiva, dudo mucho que pueda volver a comer cerdo. Tiene más que ver con querer bajar algo de peso antes de la boda de S y otros daños en mi cuerpo humano,  de los que no me apetece nada hablar, y lo mucho que me indigna que me envenen sin mi consentimiento. Voy a tratar de cambiar mi forma de comer.  Es una cuestión de añadir más que de eliminar alimentos. Aumentar las proporciones de lo saludable. 

Por ahora estoy en plan iniciación.  Trato de introducir en al menos una de las comidas ensalada y fruta. Estoy intentando quitarme del azúcar con café y pasarme al té. He comprado pasta integral y experimento con platos a base de hortalizas. Por ahora en cuanto a sabores y tal, pues bastante bien. Lo más difícil está siendo encontrar recetas y saber adaptarlas. Y sobre todo la disciplina. Es ahora cuando veo lo caótica que es mi manera de comer y no me refiero solo al tipo de alimento. Se puede decir que como según tengo hambre, lo que me lleva a elegir lo primero que pille o lo más fácil y rápido de cocinar que tenga a mano. Eso es lo que más me está costando. Ceñirme a una rutina de horarios, sentarme a determinadas horas para comer sí o sí. Sobre todo al desayuno. Me levanto por inercia y voy directa a por café. Dependiendo de si hay en casa mis magdalenas favoritas o galletas a mi gusto pues mojo algo,  pero lo habitual es que me tome el primer café bebido sin más. Por ahora no voy a renunciar a ese café pero sí que me gustaría acompañarlo de zumo y algo más, pero la verdad, a esas horas no me apetece otra cosa que nos sea líquida y esté caliente.

Cuando mi madre vuelva y vea la nevera lo va a flipar. He esperado a que se fueran para Galicia para hacer esto. Hace semanas que le doy vuelta al tema y cuando le comentaba sobre ello no hacía otra cosa que llamarme tarada y maníatica. Pero claro, la comida es un tema muy delicado para mi madre. Es una adicta total y cuestionar la mierda que come es como cuestionar su propia existencia. 

En fins... a ver lo que me dura esta venada. Yo por ahora me lo estoy pasando bien con el proceso.


sábado, 31 de marzo de 2012


Hacía milenios que no escuchaba nada de Alan Parson Project. En una de estas semanas de fumicio me reencontré sin querer con ellos. Estaba jugando al Wow y enchufé el Spotify. Me gusta el invento del Spotify. Pinché sobre un enlace random de algo sobre música de los 80 y ahí me encontré con "Eye in the sky". Inolvidable la portada de ese disco. Luego a la noche, con la orejas receptivas por el cáñamo, me apeteció volver a escuchar esa canción. Como no fumo de continuo me suele pasar que me clavo con alguna música o interprete determinado y lo escucho y lo escucho y lo vuelvo a escuchar. Algo así como si mi colocón necesitase de una banda sonora.  Fumicio +  música, mola mucho. A veces en mi colocón, creo que he entendido por completo una canción. Le doy un sentido o me identifico y me monto algún tipo de historia en la cabeza. Me pasó con "Sweet child o' mine". Después de haberla cantado tropecientas mil veces, la escuché un día fumada y cobró un sentido total para mí. Lo entendí todo. No sé que coño es lo que entendí pero lo entendí todo. Y sigo convencida de ello. No sé ni adónde ni qué pero algo me llegó muy dentro. 

Pero a lo que iba. Esa noche después de liarme un porro mi idea era darme una vuelta por blogs y demás sitios que frecuento por aquí. Me apeteció volver a escuchar "Eye in the sky" y esta vez busqué el albúm entero. Y a ese siguió otro y a día de hoy tengo una lista con casi toda la discografía de Alan Parson Project. La cosa es que escuchando la música sufrí una especie de regresión. O yo qué sé como llamarlo. Me sorprendió descubrir un montón de canciones que no sabía que eran de Alan Parson Project. Hay cantidad de melodías que me suenan de anuncios u openings de programas de la tele que han empleado su música. Pero sobre todo fui atrás en el tiempo a una etapa muy concreta. Regresé a las vacaciones de verano bajo el justiciero sol Castilla cuando yo era una pre-adolescente. A las mismas sensaciones. A esa cosa mía de nostalgia, melancolía, o lo que sea que me produce el verano y que yo siempre he creído que era una cosa de la edad, del crecer. Pues no. Siempre ha estado ahí. Adoraba aquellos veranos. Los disfrutaba pero a la vez me entristecía la idea de que terminasen. Y yo sabía que el último finde de agosto tendría que regresar a mí casa. 

El colmo llegó con "Day are numbers". No sé de que va la letra, pero la cosa es que me pareció, o parece, que esa canción se la cantaba mi yo de ahora a mi yo de once años. Y no lo sé explicar mejor. Ni quiero. Me agarré una buena paranoia.  Fue divertido y a punto estuve dejar constancia por escrito, explicando todo lo que me sugiere y las distintas asociaciones que hice entre Alan Parson Project,  mis veranos castellanos y esta puta melancolia capricorniana que no me dejará nunca en paz. 

La única canción que en todos estos años me ha acompañado de Alan Parson es la que dejo. Es una canción que me gusta porque me suena muy sugerente. Casi toda la música de esta gente es así medio hipnótica y algo machacona. Esta canción en particular me mola porque es como una melodía pre-polvo pero sin llegar a excitar.  Por ejemplo: cuando me estaba arreglando para quedar con Piedra la primera vez, pensando en cómo iría la cosa, si besaría bien, etc... pues por mi mente pasaba esta canción. Según yo, define muy bien ese momento. La predisposición  y la visualización de algo que has decidido que suceda.

Y ya pa acabar. Como el otorrino me ha dicho "from lost to the river", escucho habitualmente música con auriculares. No sé hacerlo de otra manera y hacía años que lo había dejado por la cosa de sordera. Muy de vez en cuando me perdía por youtube y con cuidado. Ahora me doy cuenta de lo mucho que he echado de menos escuchar mi música.







martes, 6 de marzo de 2012


Y yo que estaba tan feliz subida en mi arco iris eltonjohniano de cáñamo, tirada como un trapo, diluida, catatónica, fundida en mi sofá, pero repetían capítulo de "Mentes Criminales" y me perdí en el zapping, y acabé viendo un documental de cuyo nombre soy incapaz de acordarme, que trataba de sobrevivir a catástrofes. Y me he hinchao a ver aviones explotando. Odio volar con todo mi ser. Y salían expertos. Uno para mí estaba más fumao que yo porque el tipo duerme con una máscara anti-humo y se la lleva consigo mismo a todos los sitios. Duerme con la mascara junto a él, no digo que la lleve puesta con el pijama. Y los expertos explicaban cosas. Cosas que yo ya sé. Siempre digo a mis semejantes que en caso de catástrofe o desastre, que me olviden. Que me dejen en paz. No tengo espíritu de supervivencia. Lo que sea que me mate, por dios, que sea rápido y contundente. El pánico en si me aterra. El de los demás y el mío. El histerismo me repele. Yo sería del tipo que se inmoviliza, pero mira tú por donde, parece ser que el mayor porcentaje de humanos, ante una situación catastrófica se paraliza. Tanto estres atora y solo unos pocos privilegiados, entre un 3 y un 15%, son capaces de hacer algo útil. A no ser que seas militar o te hayan entrenado, ante cualquier tipo de hecatombe vamos todos de culo. No sabemos que hacer ante una evacuación. Los supervivientes de incendios, accidentes aéreos, naufragios, etc,  suelen ser personas que lo único que tienen de especial es que tienen una buena dosis de autoestima. Y ademas, hay un efecto, que se llama "efecto tunel", en el que estas personas concentran toda su puta atención es sobrevivir. En sobrevivir ellos, of course. Los héroes están todos tomando el sol en sus seguras mansiones de California. 

En fins... la cosa es que ahora mismo estoy alteradísima y cagada de miedo, visualizando que me monto en un avión y explota, y que voy a morir porque me da una pereza de la hostia eso de tener que luchar por mi vida. Y lo gracioso es que no está dentro de mis planes pillar ningún avión. Pero yo estoy dándole vueltas al tema como si de verdad me fuera ir el viernes a Brighton. 



domingo, 12 de febrero de 2012




Hace un rato que he llegado a casa tras una noche de fumicio y fornicio y esas son las noticias que me encuentro:

A mi hermana S le han propuesto matrimonio de manera "formal", con anillo y todo.  Si puede se casará a finales de este año. Cuestión de que pueda cuadrar fechas de iglesias, restaurantes y también habrá que tener en cuenta la boda de T, para no juntarlas en el mismo año o dejar unos meses de alivo.

Maldita sea la gana que tengo ir de boda. Me van a machacar con lo de  "y tú pa cuándo?" y yo ya estoy muy mayor para tener que soportar, y mucho menos contestar,  ese tipo de preguntas. Maldita se la gana que tengo de aguantar sobrinos. Yo quiero gatos.

Se ha muerto la preciosa Whitney.

Me piro a dormir y espero despertar dentro de cinco años o así.





lunes, 16 de enero de 2012


Me ronda un ataque de ciática.  Llevo días bastante medio jodida con el tema. Cojeo levemente. Intentaré ir esta semana al masajista sin falta. En general tengo toda la espalda averiadísima. Con esto de que no tengo guita he dejado de darme mis masajes y vaya si lo noto. Tampoco es que fuera constantemente. Un par de veces al año era lo que necesitaba para funcionar bien. Pero llevo un año largo arrastrando molestias que si no hago algo mutaran en dolores chungos.  Además noto al caminar que me encorvo. Voy hacer un esfuerzo e intentaré nadar el próximo mes. Cosa que me apetece cero pero es la única actividad deportiva que me puedo permitir. Tanto por la pasta como por ser la más útil para movidas de la espalda. 

Peso 70 kg. Al fin llegó la tan temida cifra. Ese es mi peso de toda la vida. Salvo una vez que me excedí y estos últimos años que perdí peso sin querer. Este incremento supongo que se debe a la vida sedentaria y a que no fumo. Y ojo que no digo que dejar de fumar engorde. No estoy sustituyendo la comida por el tabaco. Soy de buen comer pero no soy comedora compulsiva que engulle por aburrimiento porquerías. Lo mío es más de platos fuertes y abundantes. De mojar pan. Pero creo que este adelgazamiento mío de la nada, sin variar mi dieta en absoluto y sin hacer ejercicio, se produjo porque el tabaco se llevo mi apetito y mi sentido del gusto. Tampoco es que ahora saboreé las comidas más que antes. Tengo más ganas de comer a las horas normales. Esto me tiene algo extrañada. Aquella vez que estuve sin fumar tres meses, recuperé el olftato de la noche a la mañana y era algo molesto. De repente el mundo tenía olor y a veces era insoportable.  Ahora noto que "huelo" más. Al entrar en la cocina detecto si mi madre ha puesto la lavadora porque percibo el olor del suavizante para la ropa. Y cosas así pero no en un grado que me moleste como si estuviera embarazada. 

Y volvemos a lo mismo de siempre. La delgadez, sad but true, es un estado mental. Ahora que he engordado disfruto en diferido del cuerpo que he tenido estando delgada, useasé, ahora me doy cuenta de que antes estaba mejor. Ahora confirmo que antes estaba flaquísima y cuando lo estaba no lo disfruté. Home, la verdad es que hubo un momento que tenía una pinta espantosa. Diez kilos menos fueron un desastre para mi cara. Mis hombros se quedaron huesudos y me quedaron patas de pollo. Se me afiló mucho la cara, se acentuaron las arrugas y parecía más vieja. La buena noticia es que vuelvo a tener tetas.   Hasta me atrevería a decir que están razonablemente duras. No sé si me pondré a dieta. Me parece tentar a la suerte que estoy en proceso de dejar de fumar y yo de voluntad ando escasa. 

Hablando de fumar, no sé que pensar. He pasado semanas sin ningún problema y de repente un día me dan ganas de fumarme el mundo entero. En Nochevieja me fumé un cigarrillo. Me quedé sola en el salón viendo no sé que mierda en la tele. Estaba la cajetilla de tabaco de mi padre, con el mechero encima y el cenicero a rebosar como es habitual en el centro de la mesa. Decidí echar un pito y no sé que me movió hacerlo. Realmente no me apetecía. No era uno de esos días que lo echo de menos y me tengo que controlar. Tampoco opuse mucha resistencia. No sentí que hacía nada malo ni que me ponía en peligro. Simplemente  lo hice. Fue algo absolutamente decepcionante. Yo llevaba ya dos o tres años fumando tabaco de liar. Es otra historia. El sabor del tabaco no tiene nada que ver ni la experiencia en sí de fumar. Empezando por el papel. El papel del tabaco normal es de rápida combustión y el que yo usaba para liar de lenta. Un cigarrillo me podía durar una hora si estaba escribiendo algo o jugando al ordenador. Se apaga con mucha facilidad y se me quedaban los cigarrillos en el cenicero medio olvidados.  Y el sabor del tabaco cambia mucho de un papel a otro. Total, que con la costumbre de fumar "lento", el cigarrillo de marras se me consumió enseguida y apenas le dí cuatro caladas. Y en cuanto al sabor... no me supo a nada. Fue extrañísimo inhalar el humo y no sentir su invasión. Fue como un polvo malo. Los malos polvos pueden ser por defecto y por exceso. Este sería del tipo por defecto.

Ahora mismo tengo bastantes ganas de fumar. Me he dado cuenta que mis mayores urgencias de nicotina siempre tienen que ver cuando estoy esperando algo o a alguien. Es cuando más me acuerdo del tabaco. Como si fuera una compañía que me diera conversación. Aunque todo viene de la espalda, donde noto las molestias es en la pierda izquierda. No llega a dolor pero es un runrún que va de mi cadera, pasa por el muslo y se queda en la rodilla. A veces también llega al gemelo. Tumbada en la cama no encuentro postura. El runrún me pide estirar la pierna, encogerla, subirla, bajarla, todo el rato buscando una posición que no encuentro, y claro,  me desespero dando vueltas en la cama. Así que hace un rato me he levantado a buscar un ibuprofeno que sabía que no hay. Me he ventilado yo sola este finde los que había.  Así que he recurrido a un trankimazin de mi viejo y por eso estoy aquí escribiendo. Para no fumar. Estoy haciendo tiempo, esperando a que me haga efecto la pastilla y poder dormir de una puta vez.

Ah, y otra cosa que me tiene puteadísima es la garganta. Ayer y hoy he estado bien, pero por ejemplo, el miércoles me quedo una voz ronca y cazallera como si hubiera estado de farra dos días seguidos. Mi garganta está tardando en mejorar. Hay días que me levanto con irritación como cuando fumaba. Sé que este otro proceso más por el que se suele pasar al dejar el tabaco, pero joder, ya esta bien. 


Igual quedo con Piedra el mes que viene. Igual. Quizás. Maybe. No sé. Lo pensaré.





miércoles, 21 de diciembre de 2011


Tengo un puto virus en el ordenador que me redirecciona cualquier búsqueda a una puta mierda de página de anuncios. Llevo toda la tarde perdida pasando antivirus, antimalwares, limpiando registros y la puta de su madre en verso. Todavía no lo he eliminado. Me he descargado, faltando a una premisa de toda la vida de que el "Pando es un virus de por si" y me he descargado ese programita, que parece ser ha sido elegido el antivirus gratuito chachipiruli del año. Al terminar la instalación el Windows se ha ido a tomar vientos pero al encender de nuevo estaba todo en su sitio.  Estoy haciendo una análisis completo y me han saltao un montón de alertas.  Al 25% de escaneo detecta un virus, ocho troyanos y un archivo sospechoso. Leer el registro la verdad que acojona. Las descripciones son del todo inquietantes. Qué si te pueden robar datos, que si pueden sacar una captura de pantalla. Esto último me ha dejao algo flipada. Hay otra descripción que catalóga a un troyano como "puerta trasera", y la verdad, me siento sodomizadísima por esta puta web de anuncios a la que estoy siendo redireccionada constantemente. 

Llevo mucho callada así que en otro orden de cosas: 

. Hoy me he tomado un café con el Nenufarillo y me he encontrado con mi primo. Alguna vez le he mencionado de pasada. En resumiendo: mi primo y yo fuimos uña y carne hasta los veinte años aproximadamente. A partir de ahí pasaron cosas, movidas familiares y nos distanciamos hasta el punto de vernos en los funerales de turno y días como hoy que nos encontramos por la calle. Jota, llamemos asíng a mi primo, es 10 meses mayor que yo, useasé, cumplirá 41 en enero. La última vez que le vi sería hace un par de años. El cambio físico que ha sufrido me ha dejado con la cara pa' trás. Supongo que él también me ha visto a mí más vieja. Pero lo suyo me ha impactado. Mi primo siempre ha sido muy guapo. Tenía un pelo recio, negro, liso pero pelín rebelde. Ha perdido mucho pelo. Hacía años que le habían aparecido entradas pero ahora he visto una escasez preocupante, al punto, que casi le hacen irreconocible. Me ha chocado muchísimo su aspecto. Aparte de eso, nunca se como interpretar estos encuentros. Está distinto y no sé si para bien o para mal. Me consta que Jota un día se rompió. Como buen Capricornio era estoico, seco e imperturbable hasta que un día empezó a sufrir ataques de ansiedad. Se puso en tratamiento psicológico. Creo saber o intuir por donde viene todo. En el fondo, tarde o temprano, todos tenemos que pagar el mismo precio. De este tema me resquema una cosa. Tengo la sensación de que se trató de recurrir a mí de una forma poco clara e indirecta. Al morir los abuelos se perdió la única conexión que quedaba entre nosotros. En el funeral de Pepa, la mujer de Jota me dijo algo que no supe si interpretar como una especie de petición de reconciliación o que. Trato de no pensar demasiado en ello. Pero cuando nos vemos como hoy y veo lo cambiada que está su mirada me quedo jodida por unos días. Aparte de la pérdida de pelo hay otra cosa que ya había notado en otros encuentros y es lo cambiada que está su mirada. Jota que siempre ha sido un tío de gesto adusto y serio ahora sonríe muchísimo con la boca y con los ojos. Pero es una sonrisa que me mata porque es una sonrísa acuosa, que parece que va a terminar en llanto y a mí me dan ganas de hacer lo mismo. Quizás se deba a que está dopado hasta las cejas. Quizás, y ojalá sea así, es el resultado de estar en terapia. No lo sé y tampoco quiero saber. Lo echo, echo está.

. Me he quedado sin Pepas y sin sexo estas fiestas. Piedra y yo nos hemos cruzado tres o cuatro palabros y ya no somos amigos. Se veía venir. Si ha pasado tan pronto se debe a mi proceso de desintoxicación de nicotina. No tengo el coño pa ruidos. 

Chimpón. 




viernes, 2 de diciembre de 2011



Mi hermana y mi madre han heredado el "gen Pepa", useasé, el de mi güela y se pasan la vida en contubernio, espiando, fiscalizando y haciendo planes sobre la vida de los demás. En su última reunión se han puesto a planificar las navidades. Mi hermana acaba de preguntarme si quiero ir a Bilbao. Más que preguntar lo ha dado por hecho. Me ha notificado que mi madre está dispuesta a financiarme el viaje a modo de regalo de Reyes. Me he quedao de piedra. Qué insolencia proponerme semejante cosa.



En esta casa no se enteran de nada.


sábado, 26 de noviembre de 2011


Estoy viendo en la VH1 un especial sobre Queen. El volumen de la tele lo tengo a 21. Me doy cuenta que no me llega bien el sonido. Parece como si estuviera en la habitación de al lado. Si trato de concentrarme en la música lo único que consigo es escuchar mejor mis pitidos.  La mayoría de las canciones las conozco. Sé que hay un montón de matices que están ahí y que mis oídos ya no aprecian. La música me llega como cuando los altavoces de un equipo están mal configurados y oyes más alto uno que otro. Me queda subir el volumen de la tele. Al 27 dejo de tener esa sensación de lejanía pero termino sintiéndome saturada de sonido.

martes, 8 de noviembre de 2011


Cuando mi madre se quedó embarazada de las gemelas yo tenía doce años. Recuerdo bastante bien aquella época. La concepción fue en septiembre, mi madre había cumplido 39 años en octubre y aquel momento las circunstancias que nos rodeaban eran pésimas. Para mi madre debió ser una pesadilla. Aparte del problema de una boca más que alimentar, no le gustan los niños y conmigo ya había cumplido. Este fue un fallo de "descanso de píldora". La generación de mi madre hizo verdaderas burradas con la píldora anticonceptiva y las tomaban muy a su manera. Según nos ha dicho mi madre, ella que es todo corazón y sensibilidad, su idea era abortar, pero claro, en aquel momento en este país esa práctica estaba penalizada. Quedaba la famosa opción de ir Londres, que era carísimo, o buscarse la vida de forma clandestina. Supongo que por eso mi madre tardó tanto en darme la noticia a mí y al resto del mundo. No lo anunció a la familia hasta Navidad. A mí me lo dijo unos días antes. La noticia me llegó al alma. Siempre había querido hermanos, y hasta que nacieron mis hermanas, me encantaban los niños pequeños.  Ahora no me hacen ni puta gracia. Críar un niño es agotador y con mis hermanas creo que he colmado mis instintos maternales.  La noticia me hizo muchísima ilusión pero a la vez no me sorprendió del todo. Creo que hay cosas que intuimos sin darnos cuenta. También fue una ayuda un comentario de Pepa cuando le conté inocentemente que mi madre vomitaba mucho. "La tu madre ta preñá. Ahora explícome yo porque nun se quita esi chaquetón de encima. Ye pa tapar la barriga". Y tenía razón.

Físicamente no recuerdo haber notado ningún cambio importante en mi madre en los primeros meses. Lo que tenía eran unas náuseas muy curiosas. Al salir del colegio a la hora de comer, me quedaba de camino el trabajo de mi madre y de allí nos ibamos juntas para casa. Aquella casa tenía un pasillo muy largo en forma de "L". Al final estaba el baño. Era algo automático. Según mi madre giraba la llave y se abría la puerta, se empezaba a poner mala y no le daba nunca tiempo de vomitar en el baño. A mí esta cosa hasta me hacía gracia. Antes de abrir la puerta, estaba tan normal. Ponía un pie dentro de casa y vomitaba. Yo estaba convencida que era porque no nos soportaba, una cosa como sintomática y reflejo del mal momento por el que estabamos pasando en esa casa. Las naúseas fueron disminuyendo según avanzaba el embarazo. La última vomitona fue justo en el hospital cuando fue a dar a luz. Mi madre se enteró de que llevaba dentro dos bebés en vez de uno en la sala de urgencias. La noticia le provocó un ataque de histería que vomitó de los nervios todo lo que quiso y más.

Llevo dos semanas bastante jodida. Las tetas se me han puesto duras y me duelen. Tengo la espalda fatal. Estaba invadida por una flojera que parecía que la musculatura se me había derretido. Sudo muchísimo por la noches y no hace calor. Todo esto acompañado de un malestar indefinido en mi cuerpo humano. Y lo mejor es que todo ha ido acompañado de naúseas y un asco absurdo a determinados alimentos. La semana pasada he vomitado casi todos los días. Discretamente y a escondidas. Of course que lo primero que hice fue consultar esa gran fuente de toda sabiduría que es Google. En mi defensa diré que no lo hice de inmediato. Solo cuando llegaron los vómitos. Se confirmó todo y a mí se me vino el mundo encima. Mi vena paranoide tomó el control y pensé de todo. Los porros que me había fumado y el daño producido. La cara de mi madre. El pelmazo de mi padre aplaudiendo de la emoción. Notificar al semental la noticia y si debía hacerlo. Ahi fue donde caí en barrena en el desastre. Porque claro, estaba embarazada, pero ¿de cuánto? Cabía que fuera de dos escasas semanas o de dos escasos meses. Me decantaba más por Piedra, la verdad. Fue en octubre cuando dejé de utilizar el anillo vaginal y en nuestro último encuentro utilizamos preservativos porque el efecto ya no era fiable. El frenesí mental me hizo obviar toda lógica y este aplastante dato al respecto.

Toda duda se ha despejado ayer. Ya estoy tranquila. Google también me ha informado que varios de esos síntomas también pueden corresponder a un simple desbarajuste por dejar de tomar un anticonceptivo hormonal.

Piedra se ha reído de mí todo lo que ha querido y más.  Tiene la teoría de que todo esto es consecuencia de estar en la "crisis de los 40" y no haber tenido hijos. Dice que mi instinto maternal se ha disparado porque ya no me queda tiempo y por eso me invento embarazos y adopto brasileños. Tiene bastante razón en algunas cosas que dice pero a mí no me hace ni puta gracia. Vale, igual es que estoy como una cabra y en ocasiones veo muertos, pero las he pasado muy, pero que muy putas.




miércoles, 31 de agosto de 2011

Me gustaría poder dar marcha atrás en el tiempo y regresar al momento en que lo vi todo tan claro. El momento que supe que iba a cometer una metedura de pata brutal. Y lo más gracioso fue que frené el proceso, pero luego, aún no tengo claro el por qué, me dejé llevar. Me deje convencer. En ese momento tampoco creí que las cosas fueran a llegar tan lejos, la verdad.

Y lo que más me jode, como siempre, son todas aquellas pequeñas renuncias, concesiones, silencios y demás acomodamientos al ego ajeno. Que el otro se haya crecido o convencido de que tiene algún poder. Yo actúo así sin querer. Por sistema. Lo hago, simple y llanamente, por confortar o hacer más agradable la vida al otro y por evitar una broncas mayores para las que de sobra sé que no estoy preparada. Y que lo haga no significa que no vea lo que hay detrás. No sé. Me gusta cubrir la espalda de la gente que quiero. También porque pienso que en cuanto se dicen una serie de cosas, ya no hay marcha atrás. Nada vuelve a ser lo mismo, y yo que sé, igual es que lo que pretendo es estirar los buenos momentos.

Sé que fue lo que me impulsó a seguir. Bueno, o creo saberlo. Sobre todo fue por curiosidad cabezona mía. Por mis cojones lo tenía que descubrir todo. Me tropecé con una gran historia de intriga y misterio. Una de las muchas cualidades de Nel es la de ser un mentiroso compulsivo. Al final, la historia, resultó ser bastante poco atractiva. Lo malo fue que mientras tanto nos fuimos uniendo más. Nos conocimos en persona y el sexo fue sorprendentemente bueno. Dentro de la mentira también fueron surgiendo momentos que fueron muy de verdad. Incluso me atrevo a decir que disfrutamos por un tiempo de una unión real y casi perfecta. Pero ese momento pasó y debimos dejarlo ir. Fue justo el verano pasado. Los quince días que pasamos juntos en mi casa. Este verano la sensación fue más intermitente.

A día de hoy estoy agotada. Él imagino que también. En el fondo, y esto es algo que me jode muchísimo, le entiendo y comprendo sus motivaciones. Sé que no da más de sí y por tanto más no se le puede pedir. Pero yo también tengo mi orgullo y no puedo seguir cediendole más protagonismo al suyo. El cansancio te vuelve pragmático y me atengo a la imagen que parece ser le gusta tanto vender al mundo. Esa imagen de descerebrado, egoísta, desagradecido, inconsciente, infantil, patán, grosero, que no sabe estar ni comportarse, sin principios, escrúpulos o alguna noción de ética y que no tiene intención de esforzarse en nada ni nadie en esta vida.






martes, 30 de agosto de 2011

Buenas noches, noches


1. Nel ya no está aquí. Hace dos semanas que tuvo que regresar por motivos familiares.

2. La semana pasada me fui yo a Barakaldo a pasar su cumpleaños con él. Me volví este sábado.

3. FELIZ CUMPLEAÑOS, CONDESA!!!!!!! Con mucho retraso... estaba fuera y no podía conectarme a ningun ordeñador.

4. Hoy he mandado a la mierda a Nel. Definitivamente.

5. Abusar de la paciencia de alguien que te quiere para mí es uno de los pecados más capitales que se pueden cometer. Porque cuanto más estiras esa paciencia, más se resiente el amor propio del paciente, y jamás, jamás, jamás de los jamases, se puede jugar con el orgullo del otro.

6. Estoy muy arrepentida de haber presentado a Nel a mis padres.

7. En estos momentos estoy de muy mala hostia. Es una de las cualidades de Nel. Me enerva y cabrea como nada lo ha hecho antes.

8. Un día de estos, supongo, que me pondré triste. Ahora solo me apetece jugar en el Wow a matar gentuza.

9. Kco, tu no leas el siguiente punto que luego te quejas.

10. En un rato me pondré a ver un anime que recomiendo muchísimo: "One Piece". Es divertido donde los haya. Y coherente. Te partes con el prota que es más patán, con diferencia, que el Pegasus. Mañana estrenan Hades en España. Qué nervios. Y yo sin un puto duro.

Mañana empezaré a contestar emilios. Debo unos pocos.

Nas noches.



viernes, 24 de junio de 2011

Canal Historia


Mi padre está viendo por enésima vez un documental que pretende demostrar, o dejar la duda, de la presencia de alienígenas a lo largo de la historia de la humanidad. Ramses o Tutankamón, o no se cual faraón, pudieran ser híbridos entre extraterrestes y humanos. Estoy por hacer un comentario que denote interés al respecto, lo cual llevará a mi padre a dar una respuesta creyendo que estoy de acuerdo. Como buen geminiano se perderá en sus propio discurso y él solito dejara caer alguna perla incoherente y absurda. Mi sarcasmo saldrá a relucir, me partiré el culo de risa en su cara y provocaré una discusión tonta.

¿No sería todo mucho más rápido, limpio y cómodo, si pudiera pegarle un tiro?


Me cago en tó


Acabo de conocer a la suegra de S. He hablado con ella por teléfono en un par de ocasiones. Mira que hay días para venir de visita, pues nada, tiene que coincidir que hoy la tenga que conocer en persona. Hace un sol del carajo. Esta mañana salí a por el pan y casi muero por deslumbramiento. Me pesa el cuerpo. No quiero más que dormir. Me da pereza hasta respirar. Ni puta gana que tengo de hablar con desconocidos.

Mi primera idea fue la de quedarme aquí en la cueva escondida, pero es que me estaba meando, joder y necesitaba ir al baño. Ellos están en el salón y no hay necesidad de que me vean. Pero la señora escuchará el ruido de la cisterna y quizás piense "quién anda por ahí", "¿Será la hija mayor que no conozco y con la que hablo por teléfono?" "¿Por qué no viene a saludarme?" y tal y tal y tal. La cosa es que yo sola, en mí línea, encadené todos estos pensamientos y más, hasta presionar mi Luna en Libra y me decidí a hacer acto de presencia, como la cosa educada que una persona cristiana y de bien ha de hacer.

Así que me presenté en el salón. En pijama corto, piernas sin depilar, pelo en moño y tratando de esbozar una sonrisa. Me sentí como Sheldon de Big Bang Theory. Cruzamos las palabras de rigor. Ella me dijo: "¿Qué tal?". Yo que estoy muy espesa lo tomé como una pregunta retórica y de saludo. Me jode mucho el saludo "¿Qué tal?. Hay gente que utiliza esa pregunta a modo de saludo, sin esperar una respuesta y con alguien que no conozco, nunca sé si debo interpretarlo como un equivalente al "hola" o que se interesa por cómo estoy. La cosa es que me quedé muda los suficientes segundos para que todo se volviera incómodo. Respondí con un lacónico "aquí".

La señora se quedó algo cortada. Ha evitado contacto visual conmigo todo el rato. Claro que no la culpo por la facha que llevo. Lo que la habrá despistado es mi reacción tan seca. Mi trato con ella era telefónico y absolutamente accidental. El teléfono fijo de mi casa tiene algunos números registrados. El que corresponde a la casa donde antes vivía mi cuñao lleva su nombre. Esta mujer cuando llama lo hace desde ese número, y claro, yo leía el nombre de mi cuñao, me pensaba que era él o mi hermana y respondía una gilipollez. La confusión y el corte de escuchar una voz que no me esperaba hizo que mi trato fuera más amable y le di conversación. Vamos, le he dado tanta conversación, que las veces que esto pasó, habremos estado quince minutos de charleta.

Yo es que cuerpo a cuerpo pierdo mucho. Lo mío es la distancia. Algo he mejorado con los años pero sigo sin dominar este tema. Tampoco he logrado dejar de darle importancia.

A cascala.




lunes, 20 de junio de 2011

Cosillas


Odio mi banco. Vale que estoy en paro y tal y tal, pero no me parece lógico que me devuelvan un recibo de 9.99€ porque me faltan 2.45€ en la cuenta. En cuanto tenga curro me cambio.

Hace unos quince días fui a una entrevista de trabajo. Me llamaron del DIA. No me hizo mucha ilusión porque es bien conocido que ese supermercado es lo mismo que un campo de algodón, pero la cosa no está para ponerse remilgosa y allí fui totalmente convencida de que me darían el curro. Pues no, hoygan. En mi vida hice una entrevista más rápida. Éramos media docena de tías. En menos de una hora cubrimos un formulario, hicimos psicotécnicos y nos entrevistaron de forma individual. Creo que la cagué en la entrevista personal. Me preguntaron a cual de mis anteriores trabajos regresaría y a cual no. El fallo estuvo en responder que Suecia forever porque eso es Europa. Traté de enmendar la gamba en la respuesta a cual no volvería y está claro que no lo conseguí. Me jode, la verdad. Necesito un curro ya.

Mi padre cada día está más loco.

Me he pegado un maratón de películas. "Shutter Island" está bien, lo que pasa que si has leído "Los renglones torcidos de dios", te das cuenta en seguida de todo. O al menos eso me pasó a mí. Aún así la peli mola, claro que yo adoro a Leonardo DiCaprio. La banda sonora está genial.

También me descargué "Insidious". La peli no da la mitad de miedo que nos vende la publicidad. Es una buena opción para un domingo aburrido de sofá y manta. El ritmo de la película es bueno, y a pesar de lo predecible que es, entretiene hasta que dan la explicación a lo que pasa. A partir de ahí la cosa decae. El razonamiento es coherente dentro de lo que es la lógica de lo paranormal, pero no sé, según llega el final se hace menos entretenida.

La peor de todas "Para(sub)normal(es) Activity". O sea, menudo timo. Debería ser ilegal cobrar entrada por ver eso. Hace ya unos años que la estrenaron y tuvieron la osadía de hacer una segunda parte. No lo entiendo. La peli está rodada en plan documental, con camarita en mano. Uno de los protas es un cretino y ni da miedo, ni intriga, ni chicha ni limoná.

Me aburro como una ostra.

Adoro a Nel.