A la hora del desayuno llego S y mi madre. Habían pasado unos días fuera. Me pillaron sin la suficiente cafeína ni nicotina para tolerar nada. S dijo que mañana se va a Alicante. Al Picoleto le han dado ya el piso. Sin pensarlo demasiado respondí que a que tanta prisa, por qué no esperar al fin de semana. Mi tono fue áspero y matutino. Ella me respondió a la defensiva y mal. Le dije que no era para ponerse así. Salió de la cocina y yo seguí a lo mío.
Fui un par de veces al salón porque sabía que allí estaba ella. En todas las ocasiones estaba enfrascada, demasiado, con la nintendo ds. No levantó la cabeza para mirarme ni una sola vez y eso que me hice notar. Pero me sé de memoria ese gesto de disgusto y cabreo que se le pone a S. Nos reconciliamos después de comer. Exigí que me diera un beso. Su cara entonces se relajó con alivio.
Estuvo fuera toda la tarde y llegó a la hora de la cena. Entró en mi habitación y se ofreció a hacerme un sandwich. Me habló con tono desenfadado y alegre pero su voz sonaba algo débil y no respaldaba esa actitud. Al final me levanté y me fui con ella a la cocina. Hicimos la cena entre las dos sin mediar casi palabra. Mi voz tampoco sonaba muy firme. Evitamos mirarnos a los ojos todo el tiempo. Al final para alivio de las dos se nos unió T, que no calla ni bajo del agua y llevaba dos horas al teléfono discutiendo con el Pisciano, nos puso al día de sus cosas como es su costumbre. Nos contó una historia sobre un cliente argentino, según ella igualito que Maradona, al que le ha caído en gracia y que tontea un poco con ella.
Al final se fueron las dos y yo me retire a la cueva. Hay mucho trajín con esto del viaje. S está haciendo la maleta y por supuesto que T la ayuda. Los gemelos desarrollan una relación muy especial entre ellos. Estás dos por como es su carácter están en exceso unidas. Entre mis hermanas existe un código creado por ellas y que no comparten con nadie. Ni siquiera conmigo.
De vez en cuando salgo y me asomo a su habitación para ver que están haciendo. Hay una maleta en el suelo a medio hacer y sus camas están ocupadas con un montón de ropa. Me sorprendo de lo bien que está aguantando el tipo T. Las observo desde la puerta un rato mientras mi cerebro busca decir algo o sacar algún tema que me una a lo que estoy viendo. No se me ocurre más que una pregunta retórica, que hago en un tono de voz tan débil, que me arrepiento al instante de haber abierto la boca. La voz de S tampoco parece haberse recuperado y noto como evita el contacto visual conmigo. No sé si lo hace por facilitarme las cosas a mí o a ella misma. Regreso de nuevo a mi habitación y me recompongo. Esto está siendo demasiado rápido para mí. Yo necesito más tiempo para estas cosas.
Fui un par de veces al salón porque sabía que allí estaba ella. En todas las ocasiones estaba enfrascada, demasiado, con la nintendo ds. No levantó la cabeza para mirarme ni una sola vez y eso que me hice notar. Pero me sé de memoria ese gesto de disgusto y cabreo que se le pone a S. Nos reconciliamos después de comer. Exigí que me diera un beso. Su cara entonces se relajó con alivio.
Estuvo fuera toda la tarde y llegó a la hora de la cena. Entró en mi habitación y se ofreció a hacerme un sandwich. Me habló con tono desenfadado y alegre pero su voz sonaba algo débil y no respaldaba esa actitud. Al final me levanté y me fui con ella a la cocina. Hicimos la cena entre las dos sin mediar casi palabra. Mi voz tampoco sonaba muy firme. Evitamos mirarnos a los ojos todo el tiempo. Al final para alivio de las dos se nos unió T, que no calla ni bajo del agua y llevaba dos horas al teléfono discutiendo con el Pisciano, nos puso al día de sus cosas como es su costumbre. Nos contó una historia sobre un cliente argentino, según ella igualito que Maradona, al que le ha caído en gracia y que tontea un poco con ella.
Al final se fueron las dos y yo me retire a la cueva. Hay mucho trajín con esto del viaje. S está haciendo la maleta y por supuesto que T la ayuda. Los gemelos desarrollan una relación muy especial entre ellos. Estás dos por como es su carácter están en exceso unidas. Entre mis hermanas existe un código creado por ellas y que no comparten con nadie. Ni siquiera conmigo.
De vez en cuando salgo y me asomo a su habitación para ver que están haciendo. Hay una maleta en el suelo a medio hacer y sus camas están ocupadas con un montón de ropa. Me sorprendo de lo bien que está aguantando el tipo T. Las observo desde la puerta un rato mientras mi cerebro busca decir algo o sacar algún tema que me una a lo que estoy viendo. No se me ocurre más que una pregunta retórica, que hago en un tono de voz tan débil, que me arrepiento al instante de haber abierto la boca. La voz de S tampoco parece haberse recuperado y noto como evita el contacto visual conmigo. No sé si lo hace por facilitarme las cosas a mí o a ella misma. Regreso de nuevo a mi habitación y me recompongo. Esto está siendo demasiado rápido para mí. Yo necesito más tiempo para estas cosas.
5 comentarios:
No hay nada que hacer mas que dejar que vuele la poloma, llorar por su partida y rehacerse y recomponerse en el camino, confiando en que su vuelo sino glorioso le hará crecer.
Mi sama la entiendo llore con furia y desquite con el primer idiota que se le ponga en frente en Suecia.
que se curta. te juro que parecés la madre. y parece que S no quiere saber nada acerca de ese rol tuyo. los hermanos menores disfrutamos mucho de nuestros hermanos mayores hasta que estos tratan de imponer sus posturas convencidos de que pueden hacerlo solo por ser mayores. cuidado.
mis sobrinos son gemelos, pero solo tienen cinco años. y si, tienen sus códigos.
Amén, a comparto tu opinión.
Y Bicha tómese el tiempo que necesite pero relájese. Ya pronto se acostumbrará.
yo no comparto esa opinión de a.,
creo que muchas veces los hermanos menores tenemos un vínculo muy especial con los hermanos mayores. es más fácil escucharlos y tomar a bien lo que dicen. tienen ese doble rol porque por un lado son grandes y por el otro, son hermanos.
yo creo que ni a S. ni a Sk les hace gracia separarse. la vida está hecha de rupturas y separaciones, pero eso no implica que no joda. lo mismo pasa con la muerte.
por eso les cuesta hablarse. por eso alternan entre la rispidez y la sensibilidad.
S. quiere irse cuanto antes. la idea de la separación le jode. por eso necesita sacárselo de encima.
i've said...
Mucho animo, mujer. Piensa que puedes ir a veranear con ella ^^
Hum... Pedazo out of topic lo que viene ahora. Me he dado cuenta de que alegremente pones el destino de tu cuñado y en que trabaja. No lo hagas nunca. No con esta profesión. Ni donde esta destinado ni a que se dedica. Nunca. De verdad, que no son tonterias. Y menos, tras lo de Burgos.
Animo con la separación. Mi bro pequeño se independiza a Barcelona, a terminar la carrera allí. De momento, tengo unas ganas horribles de que se pire ... Cuando se acerque el dia y me quede sin compinche de frikadas, ya veremos como lo llevo T.T
Coño, si parece que era ayer cuando le montaba los tanques de los G.I.Joe ... Jop
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