Ayer soñé una cosa rara. Rarísima. Según ha avanzado el día se me han olvidado los detalles, y esto es lo más curioso, que sin recordar demasiado se me ha quedado pegada la sensación del sueño y ahora mismo que me quiero ir a dormir me siento inquieta.
En mi sueño la cosa trataba de perseguir a un chico que me gustaba, pa variar. La inmensa mayoría de los sueños que recuerdo tienen algún tipo de movida sexual. El chico era alguien desconocido para mí. Más joven que yo, lo que ya confirma que siempre he sido una vieja verde, y era guapo pero tampoco de quitar el hipo. El típico chaval con pinta de responsable, majo y buena persona. Pero la cosa es que no lo era y yo lo sabia.
El sueño transcurre de casa en casa. Paso de una a otra constantemente. No recuerdo nada sobre como eran o estaban amuebladas. Lo que sí tengo claro es que el sueño es en blanco y negro. Yo persigo a este chico porque quiero tener sexo con él. El chaval en cuestión no me rechaza ni tampoco se ofrece. Es algo raro. Es como un juego donde yo le persigo y él se aleja, pero realmente, quien domina la situación en todo momento es él. Actúa como si no se diera cuenta de nada. A medida que avanza el sueño voy descubriendo que no es la persona que aparenta. Que es malo. Que es un sádico. Esta es exactamente la palabra que me viene a la cabeza para describir al chico. Sádico.
La trama del sueño es algo así. A ratos nos encontramos y cruzamos palabras. A veces hay gente y otras no. Aparenta ser el buen chico normal e inofensivo. En otros momentos aparezco yo escondida y acechante, espiándole a él y es donde voy descubriendo poco a poco, que es un mal bicho, que es un sádico y que me va a matar. Pero aún así, el deseo que me provoca es tremendo. Llega un momento en el sueño que sé que tener un encuentro sexual con él significaría mi muerte. Sé que me va a matar y además de forma lenta y dolorosa, estoy asustada, siento miedo pero soy incapaz de controlar y reprimir mis ganas de fornicio con su persona.
Me encantan los palabros fornicar y fornicio. Son tan cristianamente graciosos.
Al final me mata. No recuerdo si hubo polvo o no previo, creo que no, pero la cosa es que me mata y todo pasa de una forma muy rápida. Entonces, y esto es lo raro, raro, raro, me convierto en un fantasma. En mi sueño estoy muerta pero sigo habitando los lugares donde trascurre la historia. Me mezclo entre la gente que no puede verme ni oírme y no me importa. Me siento muy aliviada así. Me dedico a contar a todo el mundo con el que me encuentro lo que me ha pasado, como si fuera una misión a cumplir. Que el chico es un sádico y que me mató. Lo gracioso, es que como ya he dicho antes, como estoy muerta y soy un espíritu o un fantasma, nadie me ve ni me oye cuando hablo.
El sueño me agobia más despierta que dormida.
10 comentarios:
Sk, es buenísimo.
Me encanta la idea.
Sería genial para un cuento largo. Más que nada el deseo de querer estar con el sujeto a sabiendas de que te va a matar. Fascinante.
n.,
varias veces me pasó que el recuerdo del sueño se va diluyendo a medida que corre el día. no está bueno.
¿el sueño fue en blanco y negro o vos lo recordas en blanco y negro? cómo gusta el hijo de puta, eh.
a.
Ah pues si escribes algo sobre el tema yo quiero leerlo.
:D
Sk
Agus, si la memoría no me falla, que es fácil que sí, en algún sito he leído o visto que soñamos todos en blanco y negro. O que al menos un alto porcentaje de nuestros sueños son así. Lo que no quita para que de vez en cuando soñemos en color. Y parece ser que la gente que es muy creativa tiene más probabilidades de soñar en color.
Creemos que soñamos en color porque los objetos o cosas que vemos sabemos que tienen ese color. No porque lo veamos así en el sueño y despiertos no nos damos cuenta de la diferencia.
Esta ocasión he tenido clarísimo que no había color en el sueño. La mayoría de las veces no caígo en eso al pensar en ello despierta.
Sk
No deja de ser una gran metáfora, ¿no?
Desear de manera extrema a alguien es, de alguna forma, pertenecerle.
Por eso te mata, porque le pertenecés y se le antoja hacerlo.
Curioso. Y cierto. Lo gracioso es que el que desea también pretende poseer y en su ceguera no se da cuenta de eso.
Sk
Bien lo dijiste: pretende poseer.
Pero en la medida en que desee más de lo que es deseado, es él quien le pertenece al otro.
El que ama es libre; el que necesita ser amado es un esclavo.
No hay mayor poder sobre alguien que tener la llave para hacerlo sentir feliz o infeliz.
Yo creo que nadie debería tener ese poder sobre uno, y el hecho de otorgarlo es una pésima señal que habla muy mal de nosotros mismos, pero bueno, ese es el amor que desde chicos nos venden como "el verdadero".
Digo esto más allá del sueño, que en definitiva es éso: un sueño.
Pasa que yo tengo la manía de conceptualizar todo!
¿No verías Dexter antes de acostarte esa noche, verdad?¡El encanto que tienen los chicos malos!
me encantó el sueño! me gustaría convertirme en un fantasma a mi muerte. no quiero desaparecer!
fornicar. fornicar. fornicio. fornicio.
suena bien, so puerca...
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