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jueves, 19 de junio de 2014


Justo hace hoy seis años que abrí este blog. Y justo hoy lo cierro. Qué solemne me pongo a veces y como me mola inventarme simbología y ciclos.

También va desaparecer Sk.

Qué masacre. El cangrejerío de algunos se va poner loco.

Ganas me dan de limitar el acceso y dejarlo abierto solo para que el Leoncio no sufra.

La Roja no pudo.

Felipe VI suena fatal.

Los números romanos es una cosa que siempre me ha desconcertado mucho. Son letras, joder. O carne o pescao.

España se rompe.

Jodida pero contenta forever.

Adoro Tuiter.

Odio la gente que usa su Tuitter como si fuera un Feisbuc e informa cada segundo insignificante de su vida.

Aún odio más los retuiteos de esa misma gente.

Requeteodio que esa gentuza insignificante que retuitea memeces, encima, nos hagan a todos partícipes de los mensajes romántico-ridículos que se cruzan con sus parejas, que casi con total seguridad, son tan virtuales como esa personalidad tan interesante que intentan transmitir.

Ese me pasa por tratar con adolescentes. Qué molestos son.

Quedan dos minutos para que se acabe este día 18 de junio.

Tanto mundo pa' venir del mono.

Nos vemos.

Viva el Fénix.





jueves, 29 de mayo de 2014


El viernes de la próxima semana se casa T. Hemos logrado convencer a mi padre para llevarle a Urgencias mañana. No está bien. Todo apunta a que sea algo pulmonar, está muy ahogado, y bueno, también es la dolencia más fácil de curar. En el hospital le meterán de todo y le abrirán los pulmones. Aunque cabe la posibilidad de que exista algo nuevo. Su movilidad cada día se reduce más y tememos que tenga que ver con el tumor cerebral. Nuestra esperanza es que sea solo el pulmón. En un par de días habrá mejorado muchísimo. Si tenemos suerte, lo que le impide mover bien el brazo puede que sea una contractura o algo muscular y  para la boda estará en condiciones medio decentes. 

La Oncología es  una rama médica muy especial,  supongo que por la cosa esa de tratar con tanto muerto potencial. Conste que los médicos, al menos los que yo trato, son encantadores, empáticos, humanos  y se esfuerzan muchísimo. Algo que se agradece mogollón. Por eso se sienten algo incomprendidos por sus compañeros. Con pacientes sin solución como mi padre, ellos parecen no querer tirar la toalla y los someten a pruebas que otros juzgarían inútiles para un enfermo incurable y tratan siempre de mejorar aunque sea un mínimo la calidad de vida del enfermo.  Se ven en la obligación de ser "optimistas" y a las familias de los pacientes, y al mismo paciente, nos transmiten esa sensación. Pero luego pasa el tiempo y ves que no es así. Que por un día bueno hay tres malos. Preguntas y te explican que la enfermedad es así o asá y que son cosas pasan. Todo suena super razonable, porque a fin de cuentas, ellos son los que saben del tema y no puedes evitar sentirte más tranquila o convencida. Van apagando fuegos. Si hoy duele la pierna, radio. Mañana duele otra cosa, aumentamos la morfina y cambiamos los analgésicos. Hasta que dan con la combinación efectiva.  El tratamiento es un poco sobre la marcha, porque claro, lo primero de todo es eliminar el dolor y mejorar la calidad de vida del paciente. Lo cierto es que en el caso de mi padre, el dolor físico se mantiene a raya. Eso también se agradece y realmente es una maravilla todo ese arsenal de pastillas y drogas disponibles para eliminar cualquier dolor. Ya que no se puede curar que no sufra. Eso, sin duda alguna, mejora la calidad de vida del paciente.

A los animales cuando enferman los sacrificamos para que no sufran. Los humanos no tenemos tanta suerte, porque existen un montón de medios para alargar la vida y su calidad. La cuestión está en quien coño decide qué es calidad de vida. Un concepto del todo subjetivo. Hay gente luchadora, que se crece, aguanta y desafía las estadísticas. Otros, como mi padre y yo, somos lloricas con un umbral de tolerancia al dolor en negativo. Yo creo que cada uno tiene el derecho a  valorar su existencia como los dioses le hayan dado a entender. 

Mi padre está dopado hasta la cejas y está sufriendo como un cabrón. Cuando la medicación de turno hace efecto está unos días bien, fundamentalmente,  porque se los pasa durmiendo. Poco a poco el cuerpo aprende a tolerar las drogas y se espabila un poco. El dopaje le atrofia física y mentalmente, pero no tanto como para que no le importe el estado en el que se encuentra: en silla de ruedas, perdiendo movilidad en sus brazos y dependiendo de los demás para ir al baño. A veces ni siquiera puede cambiar de canal con el mando a distancia. Otras no tiene fuerza para sostener una cuchara y comer solo. Hay momentos que rompe a llorar de la vergüenza y la impotencia que le genera el verse tan desvalido. Y él se pregunta, y yo me pregunto, ¿para qué cojones sirve todo ese dolor si de esta no va a salir? ¿Qué sentido tiene alargar unos meses  una vida de incapacidad?

Mi padre se quiere morir ya y con razón. Yo creo que no se ha muerto aún porque quiere aguantar hasta que se case mi hermana, aunque hace un rato me ha dicho que le da igual. Le preocupa estropear la boda tanto con su presencia como con su ausencia. Siente que es un estorbo. Para él todo se ha vuelto dolor y sufrimiento. Eliminar el dolor a un moribundo para que se vaya en paz es compasivo. Mantener una conciencia despierta mientras el resto del cuerpo se destruye es cruel. Esta es una guerra perdida donde no hay nada por lo que luchar. Lo mejor sería dar tiempo para asumirlo y facilitar una muerte rápida y limpia. 


Con todo lo que la humanidad ha avanzado y lo absurda y ridícula que sigue siendo nuestra relación con la muerte. 

Bah.

Cruzo los dedos para tener una pizca de suerte mañana. Que sea cuestión del pulmón y en el cuello tenga una simple contractura. Qué los días que esté en el hospital mejoré lo justo para disfrutar un poco de la boda. Sería una buena despedida. 





domingo, 24 de febrero de 2013


Hoy estoy convencida de que hay gente que ha nacido para ser desgraciada. No hablo de maldiciones,  sinos escritos en las estrellas ni nada de eso.  El carácter es el único destino. Creo que hay personas que nacen  faltándoles algo. O sobrando, según se mire.  Posiblemente el entorno, la educación, las circunstancias sean factores muy importantes a la hora de potenciar los aspectos de nuestra personalidad. Pero estoy convencida que si nacemos con determinadas taras, carencias o puntos débiles,  que en algún momento querran tomar el control de nuestras vidas y nos condenan a cometer de forma sistemática los mismos errores.

Hay personas que no tienen la capacidad de aprender. Porque no se dan cuenta de quienes son o no quieren saberlo. Pero hay gente que sí se da cuenta y sabe. Igual tarde, igual pagando precios muy caros, pero termina por ver lo que hay y lo asimila. Esto no garantiza nada. El siguiente paso es cambiar y eso es muy jodido. Pero al menos queda la opción de no repetir el mismo error. De no hacer. De mantenerse al margen. No hay avance con esta actitud, pero yo que sé, al menos tratas de corregirte aunque no sea de la manera más adecuada.

Lo que no entiendo de ninguna manera es cuando alguien que sabe, tiene toda la información, sufre una y otra vez las consecuencias de ese error que no para de cometer y continúe igual. De forma absolutamente consciente vuelve a retomar el mismo camino, que es repetido y se lo sabe de memoria. Conociendo de antemano lo desastroso que será el final. No entiendo la motivación ni el beneficio en esa actitud. No entiendo que una persona no sea capaz de dejar de jugar a lo mismo. No entiendo que alguien pueda ser tan adicto al fracaso ni tan incapaz. Por eso pienso que hay gente que nace enferma de imbecilidad y que no tiene cura. Gente que nació para ser una desgracia para los demás y para si misma.

miércoles, 16 de enero de 2013


1. He recibido un emilio en una de mis ocho mil cuentas. El emilio en cuestión es una "oferta de trabajo". Toma ya. El texto parece que lo redactaron con el traductor de Google. La susodicha empresa, no aclara a que se dedica, más bien da a entender que es algo relacionado con las nuevas tecnologías. Me dice que les responda y envíe mis datos para así tener más opciones. Ya sé que así son los tiempos, que si la crisis, que si la madre que me parió, pero si yo fuera presidenta del mundo mundial, lanzaría a la hoguera a todos estos hijos de puta que tratan de timar a través de ofertas de empleo.

Rediós.


2. El mundo es un pañuelo lleno de mocos. 


3. Mi padre está fatal de lo suyo. Cada día peor. Siempre ha tenido vocación de viejo. Era joven y ya era viejo. Ahora que ya es viejo,  sobreactúa. Le mola interpretar el rol de "anciano afable". Ni afable ni hostias. Es un petardo insoportable. Se cree que su edad le obliga a contar batallitas que el piensa están llenas de moralejas y sabiduría. A él lo que le gusta es escuchar el sonido de su propia voz, que le presten atención, ser el prota de la película. Siempre ha sido así. Nunca ha sabido escuchar ni tampoco le funciona bien esa capacidad humana de aprender de los propios errores. Intelectualmente no ha evolucionado.  Y encima le gusta dar pena. Le gusta tanto que en los informes médicos, entre otras cosas, tiene diagnosticada "hipocondria", algo que misteriosamente no menciona jamás entre todas sus ochocientas mil dolencias. En su geminiano estilo de toda la vida, ignora, olvida y borra de su frágil y selectiva memoria, todo aquello que no puede rebatir o no le interesa. Lo cierto es que está fatal. Fumador empedernido con enfermedad pulmonar. Y de la cabeza cada día peor. Su fe en los extraterrestres va en aumento. Ya se considera uno de ellos incluso. Razón tiene. De este planeta no es. Está perdiendo el sentido del humor absurdo que era lo mejor de su personalidad. Sobrereacciona a cualquier menudencia como un energúmeno. Sus manías se han multiplicado y hacen muy difícil la convivencia.

Me he dado cuenta que yo también tengo ocho mil manías. Y muchas de ellas coinciden con las suyas. 

Fuck and Dance.

Si algún día vengo y predico sobre la vida extraterrestre, plis, matadme. 


3. El Alzheimer es lo peor. O de lo peor. Porque se pierde la cabeza y el control pero sin llegar a ser del todo un vegetal. No sé si todos los casos serán iguales pero R aún no llegado a ese limbo. No conoce a nadie. No entiende ni atiende a nada. Está en su mundo, balbuceando incoherencias. Pero hay algo de desasosiego en ella que no se va. No se entera de nada y aún así se nota que está ansiosa. La sensación de desorientación tiene que ser durísima para ella. Porque aunque no la entienda ni la razone, la emoción está ahí.

4. Mi abuelo murió un 26 de diciembre y Pepa un 7 de enero. Este año me he acordado de la fecha en el aniversario de ambos. Lo que no soy capaz de recordar es de que año. No tengo sensación ni de mucho ni de poco.

Qué mierda de memoria tengo yo también.


viernes, 17 de agosto de 2012


Ando ausente por la cosa de la mudanza y la boda de S, por cierto, habemus vestido. Me refiero al mío. Es espectacular. Tengo la espalda hecha trizas de cargar trastos. Mi madre está igual o peor. Aún así, es acojonante la fuerza y la capacidad de trabajo que tiene esta mujer a sus casi 68 años. Mi padre se encuentra inmerso en uno de sus estados místicos. No tiene fuerza física ni capacidad pulmonar para cargar pesos. No tiene ni puta idea de por donde se sujeta un destornillador. Lo suyo es la cosa intelectual. Él dice, plantea, sugiere e incluso pretende imponer ideas a cada cual más peregrina. Ni puto caso se le hace. Entonces entra en un  profundo estado místico, así como para dar penita, para que le digas "qué te pasa, oh padre" y así soltar incoherencias sobre lo mucho que piensa y el estrés que le produce tanta tensión neuronal. Y una, que a pesar de ser una adolescente vitalícia ya tiene una edad, pues ya está hasta el moño de tanto teatro y arde en cólera, y se muerde la lengua, y se envenana y al final se acabará por montar una muy gorda.

En fins...

Y luego está la Libra. Cada día más Pepa. Cada día domina más el arte de abrir la boca y provocar. Su manera de imponer su criterio consiste en primero vapulear el tuyo.  De ofenderlo, de tirarlo por los suelos, como si se te hubiera ocurrido la mayor de la tonterías y fueras medio mongólica. Además, tiene la misma puta manía que su madre. Te lanza la puya y luego se va. Como negando el derecho a réplica. Creo que ya no lo hace de manera consciente, es como una pulsión, le sale solo y sin proponérselo.

Y lo que más me jode es que ambos son signos de aire y les encanta compartir sus fascinantes ideas con el mundo. Todo el día planeando. Todo el día conversando bizantinamente sobre sí este clavo está mejor arriba o si aquel enchufe está mejor abajo. Todo superficialidad. Pero ellos disfrutan mucho. Es como si se vieran así mismos en un púlpito y estuvieran encantados de escuchar sus propias voces.  Pero tras todo ese movimiento inútil, todo ese falso dinamismo que pretenden transmitir, está la cruda y fea realidad. Y que no son solo un cúmulo de pésimas decisiones, es una forma de ver la vida que no funciona, y que está claro, que a estas alturas si es que se han dado cuenta de algo, ya es demasiado tarde y no son capaces de actuar de otra manera.

Triste.



miércoles, 1 de agosto de 2012


Nos vamos a vivir a casa de R, no sé si ya lo he dicho. Esto es algo que se veía venir de lejos. Siempre he tenido el feeling de que esa casa sería para mí pero no contaba, es lo que tiene soñar, con tanta compañía. La casa tiene unos treinta años y está medio bien. Se construyó en una zona que aquella época era las afueras de la ciudad. Apenas había nada. Una travesía y a los lados casas de planta baja con huerto. De quince años para acá, con el boom ese inmobiliario, Vetusta creció por los extremos y la zona se ha convertido en todo un barrio de población que se puede considerar joven.  El piso está en una urbanización  modesta.  La zona es tranquila aunque dejará de serlo. El nuevo hospital lo han construido justo detrás y eso dará mucha vida al barrio. La casa no está bien del todo pero no sé que es lo que tiene que resulta muy acogedora. Se está a gusto.

El mayor problema que tenemos es adecuar nuestros muebles a la casa. Quitando un sofá infernal y contracturador de espaldas, el resto está de puta madre. Los muebles son muy clásicos y sencillos. No hay nada de tendencia en ellos. Pero joder, fueron comprados antes de la era IKEA y el conglomerado. No son feos. Da pena deshacerse de ellos y estamos tratando de aprovechar todo lo que podemos. La fase de cuadrar nuestros trastos con los suyos, gracias a los dioses, ya la hemos superado y está todo claro. Ahora estamos en la fase de hacernos hueco. Vaciar los armarios y los cajones de los muebles que vamos a utilizar. Estoy agotada pero me lo estoy pasando teta. Eso de hurgar en la intimidad del prójimo me encanta.

Creo recordar, que alguien me rectifique si me equivoco, que el año pasao por estas fechas andaba yo over-hormonated y de baby sitter con un menino brasileiro y  me pasé dos meses en esa casa. Mientras la criança perdía el tiempo en sus cosas, yo  cual gata en celo me desesperaba por los rincones por el celo en si mismo y por el lío tan grande y absurdo que estaba viviendo  abría armarios y flipaba de la de cachivaches inútiles que tenía R en su casa. Ya sea por una cosa u otra, o todas a la vez, me llenaba de ira abrir el armario de la cocina donde se guardaban los vasos y ver tanta taza pequeña, tanto tupper, tanta cosa inútil haciendo bulto. La casa de R es un monumento a la cerámica. En mi puta vida he visto tanto adorno, tanto plato, tanta figura, tanto "recuerdo de Lanzarote" y tanta hostia en vinagre en cerámica. Encima R era creyente. Con demoniaco placer he descolgado esa puta mierda de tríptico, colgado sobre la cama matrimonial, de la Virgen y el Niño que ha sido testigo del yacer de las tres hijas de mi madre. De un pedazo de rosario colgado en una pared, que es tan robusto y fuerte, que pa mi que sirve para ponerselo al cuello y ahorcarse. He perdido la cuenta de cuantas imágenes y figuras hay en la casa de la Virgen de Covadonga (patrona de Asturias). También estaban Fátima, Lourdes, Montserrat y otra más que no sé quien es. Y luego está el tema de las bolsas. La manía esa de la gente vieja de guardar bolsas. He llenado una bolsa de basura grande solo con bolsas de papel. Supongo que la guardaba porque eran bonitas. De las de plástico he llenando dos bolsas. Se puede seguir la evolución en el diseño de las bolsas del Corte Inglés desde el año que abrieron en Vetusta.

Y a esto estoy dedicando las tardes. A tirar a la basura todos los platos repetidos, todas las tazas gnómicas, azucareros, botellas vacias guardabas vaya usté a saber pa que, botellas llenas de martini del año la polca, vaciando cajones, encontrando mantelerías de tamaños gnómicos y absurdos, recolectando hasta ocho barajas, un dómino, un parchís grande y otro pequeño, cuatro juegos de vinagreras, un trasto para machacar algo pero es que tan arcáico que ni mi madre sabe muy bien como funciona. Cestas pequeñas de mimbre también tenía a tutiplén y a todas les daba el mismo uso. Supongo que mucha culpa la tiene el Alzhaimer. Guardaba cuidadosamente las mismas cosas en sitios similares. Cosas que no usaba. La casa está llena de trastes inútiles pero están escrupulosamente bien ordenados. Abres un cajón, seleccionas y tiras. Abres un armario y vuelves a encontrar lo mismo. Es desesperante. 

Pero hoy, en la parte donde guardaba documentación y facturas, apareció una especie de cuadernillo con dibujos y escritos. Son hojas de cuadrícula grande, grapadas y que seguro fueron trabajos suyos de cuando era niña e iba a la escuela. Casi todo son redacciones o copias. Hay un dibujo de un corazón coloreado por ella donde señala las partes que consta y cosas así. Está todo tan cuidado, con esa caligrafía tan primorosa y propia de la época que a R le tocó vivir, no sé, de repente me agobié mucho. En esa casa está la vida entera de R y eso merece respeto. Para ella sus cachivaches tenían su importancia y por eso los conservaba. Tanto mimo para guardar cosas para que luego llegue una petarda como yo y te lo revuelva todo. Una extraña que no sabe nada decide lo que vale y lo que no. Que lo tira todo a la basura sin remordimiento. Para mí mis libros son sagrados y mis figuras de los Caballeros reliquias. Me retorcería en mi tumba si quien sea que esté para recoger mis cosas las tratase tan mal como yo estoy haciendo con las de R. 

Por eso creo que voy hacer una especie de inventario de MIS cosas y dejar por escrito mis ÓRDENES al respecto. 

La vida que asquerosa es a veces.


viernes, 13 de julio de 2012


Estoy viendo el telediario. Aparece una noticia breve sobre un menda cuyo sueño era criar un león en casa. Pues bien, el tío lo consiguió. Acomodó su casa, que por las imágenes es de planta baja con algo de jardín y hace nueve meses adquirió un cachorro de leona. Ahora resulta que alguién le denunció y la Guardía Civil se ha llevado la leona. Le acusan de tráfico de animales, tanto a él como a quien se la vendió. O sea, la venta no fue muy allá obviamente. Meter en la casa de un continente que no le corresponde a una cría de un bicho salvaje no debe ser algo sencillo burocráticamente.  El hombre en su defensa dice que trataba muy bien al animal y poseé imágenes en vídeo donde se les ve cariñosos y compartiendo bañera. El tipo siente lo mismo que si le hubieran quitado a un hijo. Le creo y comprendo su pena. 

Adoro lo felinos. Cuando veo vídeos de esos donde un tío se relaciona con ellos como si fueran gatos se me cae la baba. La historia del león Christian me llega al alma. Me encantaría vivir esa cercanía con estos bichos. No sé si sería lo suficiente valiente para arrimarme a un león de carne y hueso si se diera la oportunidad, pero vaya si me gustaría acariciar uno. Este animal es hermoso por su anatomía, su carácter y por esa cosa solitaria que tienen los felinos. Vale, los leones van en manadas, pero da igual. Uno imagina a un león, leopardo o tigre,  paseándose solitario y elegante por la sabana africana. Los gatos son parientes de los leones pero no son el mismo animal. Los gatos son felinos medio domesticados por lo humanos y esta tarea no se logra de la noche a la mañana. Es cosa de cruces de raza, evolución y siglos. Así es como el gato doméstico y el perro se han hecho su hueco en el mundo.

No soy demasiado ecologista. Claro que me preocupa el medio ambiente, me indigna el desastre en que se está transformando este planeta y me da pena que se extingan especies de animales. Estaría encantada de que los mosquitos y serpientes desaparecieran de la faz de la tierra, pero entiendo que ocupan un lugar y una función necesaria por mucho asco que me den a mí. Estimo necesario organizaciones que nos den la lata y recuerden que no somos dueños de la Tierra y que la compartimos con un montón de seres vivos. Luego cuando esto ya se mezcla con el tema de la política se me arruga la nariz, pero bueno, por mucha tergiversación y oportunismo que exista se necesita una fuerza que se oponga a todo esto del progreso destructivo.

También comprendo que el ser humano es un asco y que la compañía de un bicho aporte más satisfacción que una persona. Me parece bien la defensa y protección del animal, ya sea salvaje, doméstico o de granja. Pero sin perder el sentido común. No entiendo que una persona se compadezca de un perro apaleado y que no se inmute ante la desnutrición infantil, por ejemplo. Me parece algo patológico. Ninguno de los dos sucesos deberían ocurrir.  Igual influye mi experiencia con la gente que he conocido con una amor hacía los animales que a mí me parece exagerado. Siempre me ha parecido señal de una carencia o de algún tipo de fallo en las relaciones personales. Es más fácil tener contento a un perro o a un gato o admirar un elefante que está miles de kilómetros de donde vives. No creo que la compasión hacía una persona sea una compasión diferente a la que siente hacía un animal.  Quizás existan prioridades o momentos que hay que estrablecerlas, pero al final este tipo de cosas van unidas.

Quiero pensar que este chico que compró la cachorra lo hizo de buena fe. Por buena fe me refiero a que le motivó su amor animal y no el capricho de tener un león en casa como el que se le antoja una televisión de plasma de tropecientas mil pulgadas. Quizás sus planes eran solo de crianza y en cuanto la leona fuera grande su intención sería devolverla a su origen o donarla a algun zoo o parque donde la pudieran tratar mejor. Los animales domésticos o salvajes no son juguetes. Son seres vivos con dignidad que merecen  respeto. Domesticarlos, criarlos, protegerlos está bien pero con sentido común. Detesto cuando la gente humaniza a sus mascota tratándolas como a niños pequeños y transformándolas en bichos consentidos e insoportables. El perro mola porque es perro, el gato porque es gato y el león porque es león. Su vida debe ser la que les pertenece como animales.  Supongo que si te gustan los leones, lo sabes todo sobre leones y ves documentales sobre ellos y al final sabes muchas cosas sobre su forma de vida. Por eso no entiendo, que si tanto amas o admiras una especie animal, seas tan fanático o tan superficial para arrancarlo sin motivo de su hábitat natural y adoptarlo en un continente que no tiene nada que ver con su origen.




viernes, 29 de junio de 2012


Absurdo pero cierto. Tengo que formatear el portátil y estoy acojonada. Mi trasto y yo somos uno, joder. Formatear me acongoja el alma lo mismo que si fuera a sufrir una amputación. Pero es que mi portátil cada día está peor. Es lo que tienen estos chismes. Lo utilizo demasiado y se recalienta mucho. Da igual que le ponga un ventilador externo, así solo logro que no entre en combustión espontánea y se apague cada dos por tres. Jugar al Wow cada vez es más chungo. Las FPS me caen al suelo y asi es imposible hacer nada. Si no cambio de pc no creo que pueda jugar la próxima expansión. Cosa que no me importa mucho en este momento.

Voy a relajarme y mentalizarme ante la necesaria e inminente plutonización de mi trasto.

Que miedito.

Marditas drogas distorsionadoras.

jueves, 7 de junio de 2012

martes, 8 de mayo de 2012

Haciendo amigos


Hace un rato ha sonao el timbre de mi puerta. Miré por la mirilla y eran dos personas humanas. "Vendedores", fue lo que pensé y en los pocos segundos que tardé en abrir la puerta, repasé mentalmente el discurso de rigor que tengo para estos casos: parada, soltera, sin poder de decisión y la persona al cargo está de vacaciones en Honolulu. Bueno, lo de Honolulu no lo digo. Digo que "está fuera" y punto. Suelo despachar el asunto rápido. Ayuda mucho las pintas que llevo en pijama y sin peinar. 

Resultó que la pareja era un chico sudamericano de veintipocos y una señora mayor. La cara de la señora me suena muchísimo. Creo que hemos sido vecinas en algún momento aunque no termino de ubicar donde y cuando. Habló el chico. No paró de sonreír todo el rato. Una sonrisa formidable. Hablaba con esa amabilidad  que tienen los sudamericanos, su seseo, esa fluidez de vocabulario, que como dice Pérez Reverte en un libro suyo, "parecía un académico de la lengua" y me dió un folleto. No le estaba escuchando, la verdad. Me había quedado en babia observando su blanquísima dentadura y su lenguaje corporal.

Y es que a mi la belleza, armonía, o llámese como quiera, me mata. Conste que el chico no me atrajo. Pero es esa cosa que todos tenemos de gustarnos lo opuesto. O de lo que carecemos. Yo que físicamente soy como muy celta, caigo en barrena ante la dulzura de los rasgos latinos y asiaticos. Esos pelos oscuros y lisos. El color de la piel. Esos perfiles chatos.

La cosa es que me dió un folleto y ahí me di cuenta que la cosa iba de religión. Testigos de Jehová, pa más señas. Había que cambiar de estrategia. Me dió la risa y creo que eso fue interpretado como receptividad por mi parte. Seguí observando al chico mientras hablaba. No sé que decía. Iba vestido con un traje pasado de moda y al menos una talla más grande a la que le correspondía. Sus zapatos estaban algo sucios y gastados. Evangelizar debe ser un trabajo durísimo. Mi Marte en Piscis empezó a empatizar. A saber la cantidad de ibéricos que lo habrían mandado literalmene a tomar por el culo. La dulzura del chico no se merece ninguna grosería.  No sabía que hacer con el folleto. Sí lo leía lo mismo se interpretaba como interés. Si no lo hacía me sentía un ser grosero y despreciable. Reaccioné cuando me preguntó si yo creía que la humanidad era fruto de la evolución o de la intervención de una inteligencia superior. Me acordé del documental de los alienígenas y lo del 20% de genoma extraterrestre. Me dió otra vez la risa y terminé por responder que a mí estos temas transcendentales me chupan un huevo. No lo dije así de basto, lo dije amablemente. Entonces él me explicó que ellos creían que nos habían colocado en este planeta Jehová. Me preguntó, y eso me molestó un pelín, si sabía quien era Jehová. Lo hizo como dando por hecho que no tendría ni puta idea. Respondí en plan sabihondo que Jehová es el dios de los judios, el que aparece en el Antiguo Testamento y que también es conocido como Yaveh.

El chico se animó y no sé muy bien por qué. O igual es que en eso consistía su táctica. Yo creo que como fuí sonriente y le dejé explayarse, el pobre chico aprovechó para hacer su trabajo. Incluso me leyó un par de pasajes de la Bíblia, que yo en mi plan listillo de ex-alumna de colegio de monjas, adelantaba el contenido. Era la parte en la que dios crea al hombre y a la mujer y los llama "almas vivientes", que por lo visto para los Testículos Testigos de Jehova, es algo de suma importancia. El tema derivó hacía la muerte, el cielo, el infierno y las almas vivientes. No me quedó nada clara esa distinción de almas vivientes. El chico además, parecía querer dejar adrede intriga al respecto, porque como dijo al irse, ellos no presionaban a nadie y otro día se pasarían para dejarme una revista gratuita y seguir charlando. 

Se fueron diciendome sus nombres. El chico se llamaba Francisco, nombre que me gusta mucho. Me mola Fran como diminutivo, pero destesto Paco, Franky o Quico.  Les dije el mío también. Espero que la próxima vez que vuelvan no pregunten por mí directamente.  Y espero que la próxima vez que llamen a mi timbre esté mi madre y sea ella quien les abra junto con su expresión facial de qué-cojones-querrá-este-sudaca. Seguro que no vuelven en la vida. 





miércoles, 21 de marzo de 2012






No sé si este vídeo me gusta o no. Me molesta que la máquina se humanice. Su entusiamiamiento por tener piernas y eso. Me molesta que el humano se compadezca de la máquina, que le de explicaciones. Me molesta el pelo corto de la tipa. No sé... me revuelve este vídeo.



martes, 20 de marzo de 2012


Neptuno cuadratura Neptuno.


Mediados de Marzo 2012 hasta comienzos de Enero 2014: Esta influencia es a menudo parte de la crisis de la mitad de la vida, ya que ocurre cuando usted tiene alrededor de los cuarenta y dos años. Durante este período es posible que se cuestione intensamente su vida, sus objetivos y hasta dónde ha cumplido sus ideales. Dependiendo del resultado de esta evaluación usted puede comenzar a realizar ciertos cambios. El problema es que no es la mejor influencia para realizar cambios bien planificados. Existe el peligro de que corra precipitadamente detrás de un sueño irrealizable y sin valor real. Es muy importante que utilice este período para hacer un análisis de su situación pero todavía no es tiempo de actuar.

Si usted actúa demasiado rápido, solo creará serios disturbios en su vida emocional y doméstica o en su trabajo. Es posible que opere sobre la base de ideas parciales o incompletas acerca de usted misma y de sus necesidades. Desafortunadamente, como usted está en su cuarta década, posiblemente ya tenga una convicción acerca de quién y qué es. Quizá estaba en lo correcto, pero la función de esta influencia es hacerle revaluar quién es y en este momento no lo sabe con certeza. La mejor solución es simplemente permitirse ver la verdad, sea cual fuere. Dese mucha libertad y experimente lo que sea necesario. Tan solo no tome compromisos permanentes durante esta influencia. Usted no quiere gastar el resto de su vida sufriendo las consecuencias de acciones poco meditadas tomadas bajo la influencia de un concepto pasajero falso.

Muchas de las intuiciones que tenga durante este período serán reales y muchas no. Solo el tiempo le permitirá determinar cuáles eran auténticas.  



Don Neptuno: 

Le informo que uno de mis deportes favoritos es eso de cuestionar intensamente mi vida, objetivos e ideales.  Lo gracioso es que venga usté a remover estas cuestiones.  Usté sabe mejor que nadie que a mi lo de fijar objetivos no se me da nada bien, en una parte muy grande, gracias a su nefasta influencia.  Así que no me venga ahora, después de haberme llenado de pájaros la cabeza, a tocarme los güevarios con objetivos e ideales que hace ya un buen rato que he desmontado. 

Y eso de que no sé quien soy, quiero pensar, que se debe a que quien transcribió esta interpretación, lo ha hecho en modo estándar. Decirle semejante cosa a una Bicha es un insulto. Y créame, todo sería muchísimo más fácil si no supiera todo lo que sé. 

Váyase a la mierda, Don Neptuno. Usté y Saturno me tienen hasta los mismísimos. 



martes, 6 de marzo de 2012


Y yo que estaba tan feliz subida en mi arco iris eltonjohniano de cáñamo, tirada como un trapo, diluida, catatónica, fundida en mi sofá, pero repetían capítulo de "Mentes Criminales" y me perdí en el zapping, y acabé viendo un documental de cuyo nombre soy incapaz de acordarme, que trataba de sobrevivir a catástrofes. Y me he hinchao a ver aviones explotando. Odio volar con todo mi ser. Y salían expertos. Uno para mí estaba más fumao que yo porque el tipo duerme con una máscara anti-humo y se la lleva consigo mismo a todos los sitios. Duerme con la mascara junto a él, no digo que la lleve puesta con el pijama. Y los expertos explicaban cosas. Cosas que yo ya sé. Siempre digo a mis semejantes que en caso de catástrofe o desastre, que me olviden. Que me dejen en paz. No tengo espíritu de supervivencia. Lo que sea que me mate, por dios, que sea rápido y contundente. El pánico en si me aterra. El de los demás y el mío. El histerismo me repele. Yo sería del tipo que se inmoviliza, pero mira tú por donde, parece ser que el mayor porcentaje de humanos, ante una situación catastrófica se paraliza. Tanto estres atora y solo unos pocos privilegiados, entre un 3 y un 15%, son capaces de hacer algo útil. A no ser que seas militar o te hayan entrenado, ante cualquier tipo de hecatombe vamos todos de culo. No sabemos que hacer ante una evacuación. Los supervivientes de incendios, accidentes aéreos, naufragios, etc,  suelen ser personas que lo único que tienen de especial es que tienen una buena dosis de autoestima. Y ademas, hay un efecto, que se llama "efecto tunel", en el que estas personas concentran toda su puta atención es sobrevivir. En sobrevivir ellos, of course. Los héroes están todos tomando el sol en sus seguras mansiones de California. 

En fins... la cosa es que ahora mismo estoy alteradísima y cagada de miedo, visualizando que me monto en un avión y explota, y que voy a morir porque me da una pereza de la hostia eso de tener que luchar por mi vida. Y lo gracioso es que no está dentro de mis planes pillar ningún avión. Pero yo estoy dándole vueltas al tema como si de verdad me fuera ir el viernes a Brighton. 



martes, 7 de febrero de 2012


Ayer soñé una cosa rara. Rarísima. Según ha avanzado el día se me han olvidado los detalles, y esto es lo más curioso, que sin recordar demasiado se me ha quedado pegada la sensación del sueño y ahora mismo que me quiero ir a dormir me siento inquieta. 

En mi sueño la cosa trataba de perseguir a un chico que me gustaba, pa variar. La inmensa mayoría de los sueños que recuerdo tienen algún tipo de movida sexual. El chico era alguien desconocido para mí. Más joven que yo, lo que ya confirma que siempre he sido una vieja verde, y era guapo pero tampoco de quitar el hipo. El típico chaval con pinta de responsable, majo y buena persona. Pero la cosa es que no lo era y yo lo sabia. 

El sueño transcurre de casa en casa. Paso de una a otra constantemente. No recuerdo nada sobre como eran o estaban amuebladas. Lo que sí tengo claro es que el sueño es en blanco y negro. Yo persigo a este chico porque quiero tener sexo con él. El chaval en cuestión no me rechaza ni tampoco se ofrece. Es algo raro. Es como un juego donde yo le persigo y él se aleja, pero realmente, quien domina la situación en todo momento es él. Actúa como si no se diera cuenta de nada. A medida que avanza el sueño voy descubriendo que no es la persona que aparenta. Que es malo. Que es un sádico. Esta es exactamente la palabra que me viene a la cabeza para describir al chico.  Sádico.  

La trama del sueño es algo así. A ratos nos encontramos y cruzamos palabras.  A veces hay gente y otras no. Aparenta ser el buen chico normal e inofensivo. En otros momentos aparezco yo escondida y acechante, espiándole a él y es donde voy descubriendo poco a poco, que es un mal bicho, que es un sádico y que me va a matar.  Pero aún así, el deseo que me provoca es tremendo. Llega un momento en el sueño que sé que tener un encuentro sexual con él significaría mi muerte. Sé que me va a matar y además de forma lenta y dolorosa, estoy asustada, siento miedo pero soy incapaz de controlar y reprimir mis ganas de fornicio con su persona. 

Me encantan los palabros fornicar y fornicio. Son tan cristianamente graciosos. 

Al final me mata. No recuerdo si hubo polvo o no previo, creo que no,  pero la cosa es que me mata y todo pasa de una forma muy rápida. Entonces, y esto es lo raro, raro, raro, me convierto en un fantasma. En mi sueño estoy muerta pero sigo habitando los lugares donde trascurre la historia. Me mezclo entre la gente que no puede verme ni oírme y no me importa. Me siento muy aliviada así. Me dedico a contar a todo el mundo con el que me encuentro lo que me ha pasado, como si fuera una misión a cumplir. Que el chico es un sádico y que me mató. Lo gracioso, es que como ya he dicho antes, como estoy muerta y soy un espíritu o un fantasma, nadie me ve ni me oye cuando hablo.

El sueño me agobia más despierta que dormida. 




viernes, 23 de diciembre de 2011


Mañana es Nochebuena. Yupi. Al menos estará aquí S y su Picolo. Ah, y los regalitos de Papá Noel. He pedido un cinturón. Uno normal. Sin nada. Apuesto el aguijón que no han sido capaces de encontrar uno así. Supongo que después irá el regalo "sorpresa". Es una crema para la cara. Mi madre y T son lo más sutil del universo pa esto de los regalos sorpresa. 

Por cierto, lo mismo que no es primavera hasta que lo dice el Corte Inglés, en mi caso no es Navidá hasta que Luri me envía su postal de felicitación. A lo tonto ya van unos cuantos años de tarjetas postales. Bueno, yo creo que le he envíado a lo sumo un par.  Ni me acuerdo, ni se me ocurre y cuando recibo algo, me da una perezísima tremenda todo esto de la Navidá y no envió nada. Pero reconozco que me encanta recibir y te lo agradezco de verdad, Luri. 
 
Sigo con el puto bicho en el PC. El Spyboot es un adorable programa que me acompañó por años. De un tiempo a esta parte no me protejo con nada. Me he vuelto así de descuidada y luego pasa lo que pasa. Ayer para más inri, a la mierda de la redirección se sumó una infección nueva. Se me coló un supuesto "antivirus", que me escaneaba constantemente el ordenador.  La infección fue a la noche mientras buscaba información para quitar el bicho. Era tarde y me quería ir a ver mi dosis de One Piece. Rechacé todo lo que pedía el supuesto antivirus, apagué y me fui. Pensé que sería como otras tantas alertas que hay por la web y te dicen que tu ordenador está infectado. Pues no. Hoy a la mañana me había cambiado el fondo de pantalla, bloqueado todos los navegadores menos Chrome y también la mayoría de archivos y programas. Me fui a este foro y he conseguido eliminarlo. Costó un güevo. Ahora estoy tratando de eliminar lo que sea que me redirecciona las páginas web. Recomiendo muy mucho ese foro. Puedes consultar y te atienden rápido. Te guían de puta madre con los programas a bajar y los pasos a seguir. No hace falta entender del tema.

Estoy engordando con rapidez. Supongo que fue bonito mientras duraron estos años en que comía lo que me daba la gana y adelgazaba. Me da la impresión que la inactividad tiene que ver, pero sobre todo, que la nicotina no tiene bloqueada mis papilas gustativas. No aprecio que la comida sepa mejor noto más bien que ahora me apetece comer. Antes casi nunca me apetecía y vivía a base de cafés y magdalenas.

Mi madre ahora mismo está haciendo casadielles, que es un postre típico asturiano pa estas fiestas y que a mí me encantan.  Además a mi madre le salen de muerte. Las que hace ella tienen mucha mejor pinta que esas de la foto. Son una especie de empanadillas rellenas de nuez, azúcar y anís. Existe la versión con almendra y no es lo mismo. Es un postre que hay que comer en casa. Las que ofrecen en pastelerías o restaurantes no saben igual. Les sobra dulzor industrial y artificial. 

Después de pasar Pandas, anti-malwares, elimina-bichos, limpia-registros y la puta de su madre en verso, un escaner online con el ESET me dice que tengo 5 infecciones y aún está al 45% del proceso. Me cago en la putísima madre que parió al inventor del puto programa ese mimético que tengo en mi disco duro. 

Bah.

Pasad una buena noche. 










miércoles, 23 de noviembre de 2011


Inventario de cosas que noto:

-Solía tener los labios amoratados. Bueno, más bien la comisura. Esto es señal de mala oxigenación.

-Los pitos de mi pecho se han reducido considerablemente. 

-No tengo la boca tan seca ni me acosa la necesidad de beber agua fría. Yo pensaba que era cosa de la edad. Mis dientes parecían tener una capa de algo. Diría que la sensación era arenosa pero no es exacta la palabra.  Por mucho que me los cepillase, por mucho elixir o por muy mentolada que fuera la pasta de dientes, la sensación de frescura no se mantenía. Mi lengua estaba como rugosa. Apelmazada. Todo esto ha desaparecido.

-Estoy comiendo más. Creo que es pronto para obsesionarme con el tema. Lo mismo es algo temporal o una simple coincidencia. No siento mejoría en la percepción del sabor. Tampoco podría asegura si es la ansiedad lo que motiva que tenga mas ganas de comer.

-Lo que más me ha sorprendido es que soy capaz de tomar café al mismo ritmo que antes sin ningún problema. Creía que esta era una asociación básica e indestructible, pero no, el café en sí me conforta por si solo. 

-Sigo levantandome con la garganta irritada. Mi voz sigue sonando ronca. Como si necesitase calentar las cuerdas vocales. La sensación de irritación va desapareciendo en el transcurso del día en vez de ir a peor.

-Utilizo un cigarrillo de esos que son de mentira y que saben a mentol. Supongo que a eso le debo la sensación de frescor bucal. Y creo que me estoy haciendo adicta a ello porque me encanta. La boquilla está hecha de plástico de mierda, lo que me incita a morderla y casi me la he comido toda. Pero entretiene mucho. Cubre muy bien ese hueco de tener algo entre los dedos. A veces, sin darme cuenta, aspiro y echo un humo que no existe y hasta le pego un par de toques al pitillo para que se caiga la ceniza que no tiene. 

-Antes de comer siempre preparo una cafetera y la dejo al fuego para que esté lista justo cuando termine. Hoy no pude seguir el ritual así que la preparé cuando ya había comido. Mientras la dejaba en el fuego pense: "mientras tanto voy a liarme un pito". Llegué hasta la habitación y todo antes de darme cuenta de que no tengo tabaco y ya no fumo. Me hizo gracia lo automático del pensamiento. 

-Estos dos últimos días han sido especialmente duros. Sobre todo ayer. Los días anteriores mi pensamiento era el de "no fumar".  Ayer y hoy la cosa ha sido "quiero fumar". Con un ansia y unas ganas asesinas.





viernes, 18 de noviembre de 2011



Mi padre es un fumador compulsivo.  Es una persona muy inquieta. Fuma como un carretero. Uno tras otro. Eso sí, como no es constante para nada en esta vida los deja pasado un poco de la mitad del cigarrillo. Sus colillas son largas y generosas.  Supongo que por eso me llamaba la atención el tabaco. Y esos fueron mis primeros cigarrillos. Las colillas de mi padre. No recuerdo exactamente el momento preciso que encendí la primera colilla. Ni que sentí. Tampoco si me gustó o no.  Recuerdo mejor la idea previa. El rondar en mi cabeza probar aquello sin más razón que hacer algo secreto.  Ver en el cenicero los cigarrillos casi enteros y querer prender uno. Supongo que un buen día me armé de valor y caí en la tentación. Tendría unos seis o siete años.  Por las tardes despues de las clases me quedaba sola en casa. Mi madre trabajaba. Mi padre hacía poco que había comenzado a existir. Lógicamente para mí era un juego más. Aparte del morbo de hacer algo no permitido no recuerdo otro tipo de emoción al respecto. Mi padre fumaba Goya. Una marca que en aquel entonces apenas compraba nadie y que terminó por desaparecer. La cosa no fue que fumase todos los días. Para mí era un juego. Lo hacía alguna que otra vez. Me divertía sobremanera hacerlo cerca de la ventana. Eso sí lo recuerdo. Me acercaba a la ventana, cagada y emocionada de miedo, como desafiando a la gente de la calle, que en mi imaginación me creía, que siempre había alguien mirando hacía mi casa y seguro que se lo decían a mí madre.  Me armaba de valor y le daba una calada al pito junto a la ventana,  para seguidamente, esconderme rápido convencida de que alguien me había visto. Yo de pequeña era la típica niña hipertímida. De las que se quedan mudas y agarrotadas delante de la gente. Este juego para mí era de lo más emocionante. Lo pasaba mal y lo disfrutaba a la vez. 

No recuerdo exactamente cuantos años pasaron hasta que llegó aquel verano. El puto verano cuántas cosas inicia, joder. Creo que yo tendría unos diez años. Pues resultó que mi primo y otros niños de la urbanización donde veraneabamos, también fumaban. Aquello me pareció la hostia. Había encontrado gente con la que compartir algo prohibido. Yo me sentía como si formara parte de una asociación secreta. Nos ibamos por las tardes en bicicleta a un lugar apartado del pueblo a fumar. Por el camino cantábamos a gritos la misma estrofa de una canción de Barón Rojo. "Dicen que el fumar es pecado y es mortal", claro que yo ni ellos sabíamos que se refería a otro tipo de vicio. Qué nervios ir a comprar tabaco. Todo el mundo sabía quienes éramos y nosotros nos empeñábamos en ver conspiraciones en todos los sitios para darle más emoción al asunto. En aquellos años en este país fumar no estaba mal visto y tabaco se lo vendían a cualquiera. Así que no había ningún problema. La gente pensaba que el tabaco sería para nuestros padres.  El verano de mis doce aprendí a tragar el humo y digamos que ya di un paso más allá en mi vida de fumadora.  Era como un ritual fumar a escondidas. Creo que eso es lo que más me ha gustado de fumar. La cosa esa de compartir con otros algo prohibido. El último año del colegio el tabaco era la excusa y la obsesión para todo. Un día a la semana cuatro de mis amigas y yo, nos saltábamos una clase para ir a casa de una de ellas a fumar. Fundamentalmente en eso consistía todo. En fumar todo lo que podíamos. Ya con catorce-quince, cuando pasé al instituto, me hice verdaderamente adicta. Fumaba todos los días. Reservaba dinero para comprar tabaco suelto o me juntaba con alguna amiga para comprar un paquete entero. En mi casa se enteraron dos años después más o menos. Gracias a la hija de puta de mi prima. En una foto salía yo a lo lejos y de refilón. Lo mejor que se veía de mí era el cigarrillo en la mano. A la muy cabrona le faltó tiempo para dejar esas fotos al alcance de los ojos de mi madre. Fue un "sin querer". Los cojones. Lo que pasa que yo y su hermano siempre hemos sido los buenos de la familia y es algo que ella jamás ha podido soportar. La cosa es que mi madre flipó. No se lo imaginaba para nada. Me dieron permiso para fumar. Hay que ver lo que han cambiado las cosas desde entonces. Lo permisivo que era todo el mundo con este tema. Se veía como un pecado venial. Tardé bastante en fumar delante de mis padres. Me daba verguenza. Hasta que una navidad mi padre me compró un paquete de tabaco y me dijo que dejará de hacer el ridículo fumando a escondidas en mi habitación. 

Estoy fumando ahora mismo el que se supone que será mi último cigarrillo. Bueno, no. Será el penúltimo. Qué cosas, hoygan. Me dije a mí misma que no volvería a comprar más tabaco después de mi cumpleaños. Terminaría lo que tuviera y se acabó. He notado que esta bolsa de tabaco me ha durado más de lo que debería. Sin querer lo he alargado. No lo he hecho de una forma premeditada.  No me siento firme ante la idea de dejar de fumar. Yo no sé como se hace eso de fijarse objetivos y aplicar voluntad. En lo que pienso, por ejemplo, es en el primer cigarrillo del día que ya no fumaré. Es el que más disfruto. O el que más necesito. En el café de después de comer que me va a incitar a fumar.  Para quien nunca haya sido adicto supongo que esto le parecerá una gilipollez, pero es que he pasado ya más años de mi vida fumando que sin fumar y hay momentos como esos que no me imagino sin tabaco. Tal cual. Pero lo que más pasmada y soprendida me tiene, es que siento algo así como miedo. Me asusta la idea de levantarme mañana, tomarme mi café para desayunar y luego ¿qué? ¿Cómo se empieza el día sin tabaco? Ya no recuerdo ninguno sin nicotina. Trato de pensar en la tos que me asalta muy de vez en cuando. En que sé que ira a más si no lo dejo. La incómoda irritación perpétua que tengo en la garganta. Lo ronca y cazallera que se ha vuelto mi voz. Que andar a paso rápido cada día se me hace más duro. Ese tipo de cosas que a una persona deberían sobrarle para mandar a tomar por el saco el tabaco. Pero no sé, pienso en no fumar y me visualizo desvalida.

Bah.

miércoles, 22 de junio de 2011

Saint Seiya


Hoy he comenzado con la Saga Infierno de Saint Seiya. Me lo estoy pasando teta. Había visto hasta la reunión frente al Muro de los Lamentos. He tardado tanto en retomar este anime por lo poco que me había gustado lo visto. La primera parte de la Saga de Hades, tiene un ritmo lentísimo, a ratos es tan incoherente como de costumbre, pero no sé, la imagen está tan cuidada, ese opening con los bronces a pecho descubierto, y las ganas que había en ese momento de ver nuevos capítulos, pues la expectativa para lo siguiente era alta.

En Infierno molesta de mano el opening. Qué asco de canción. El ritmo de la historia esta vez se me hizo demasiado rápido. Tremendamente decepcionante el reencuentro entre Aioria y Aioros. Por dios, cuando dos hermanos nacidos bajo signos de fuego, que ha sido separados por tan terrible historia, ese reencuentro de por si generaría la suficiente energía para tirar abajo el famoso Muro de marras. El papel de Kanon se me hacía superfluo (quizás me traicione los "Kanones" que he tenido la desgracia de padecer en el inframundo-fandom) . Pero, hoygan, lo que he visto hoy no tiene nada que ver con la anterior.

Y creo que es por los subtítulos. Las primeras ovas me las descargué a salto de mata, según iban saliendo y eran colgadas por los fansub, cuyas traducciones no suelen ser demasiado cuidadas. Resultan muy literales lo que hace que los diálogos pierdan mucho sentido. Estas que estoy viendo deben corresponderse con una edición en DVD. Hay algunos fallos que me hacen dudar de su origen. Aqueronte, Caronte, Orfeo y otros, no aparecen con su nombre traducido al castellano, cosa que me parece inaceptable para una versión subtitulada. Pero bueno, este fallo se perdona por la coherencia en los diálogos.

He visto cuatro capítulos y el cuerpo me pide verlos del tirón. Quiero dosificarme y disfrutar cual enana. El periplo Seiya y Shun, esta vez, no me ha parecido una carrera de pollos sin cabeza. Me he reído con el momento sagitario-pendejo de Seiya en la Sala del Silencio. Cuánto me gusta cuando razonan la pacifista forma de pensar de Shun y no lo dejan como una llorona marica. Su discurso frente a Lune "donde todos somos culpables por estar vivos", me ha encantado. He disfrutado con el reconocimiento de la "trampa" de Radamantis frente a Mü, Aioria y Milo. También con la aparición de Kanon donde reafirma su fidelidad a la causa de Atenea. Me pregunto que parte de esa escena no han entendido, ese sector del fandom, que tanto gusta de adscribirse a lo perverso. Y Orfeo, tan azul y plateado, qué historia más triste y que penita me ha dado. Me ha conmovido. Quizás porque tengo los ovarios "on".

En fins... estoy deseando ver la aparición del Pollo al ritmo de sus guitarras eléctricas.


sábado, 11 de junio de 2011

Aburrida


Mi madre no se ha dado cuenta de la mancha de cera en el sofá.

Estoy viendo en la tele un documental sobre porno. Es un programa de aquí en el que una periodista acompaña durante tanto tiempo a alguien y está vez ha tocado a un español que está triunfando en USA como actor porno. Me asquea este mundillo. El tío va de simpático, habla como un pijo, aunque esto quizás, se deba al pedazo de dentadura ultra blanca y ultra artificial que lleva puesta. La forma en la que trata a sus compañeras -ellas siguen el juego- fuera de cámara, ese papelón de super macho follador dominante, presumiendo de su sementalidad y su impresionante capacidad de erección... para al final ser un cantante frustrado, cuyo ídolo músical es Julio Iglesias.

En fins...


Una curiosidad, las mujeres en los interraciales cobrán más. Si el actor es negro y calza mucho, más dinero.



En fins.





miércoles, 23 de marzo de 2011

Géminis

Voy a contar un chiste de los buenos.

El sábado fue San José, día del Padre y santo de los que se llaman así. Mi padre celebra las dos cosas. Este año ha hecho una petición. Quiere que le regalemos o regalen una alianza de oro. Sí, una alianza matrimonial. Está emperrado y no hay quien le quite la idea de la cabeza. Lo gracioso es que quiere la alianza pero no ha hecho ni media mención a la cosa de casarse con mi madre. Debe ser que no asocia la idea. Se desconoce el origen de este antojo. No sabemos a santo de qué viene ahora lo de la alianza. Nunca en su vida ha parecido que le importaran mucho este tipo de detalles.

En cuanto a lo de casarse ya toca. Se está haciendo viejo, y aunque solo sea por puro trámite administrativo, va siendo hora de formalizar la relación que tiene con mi madre.

Me veo de testigo de la boda de mis viejos. No sé si T podrá soportar que alguien de la familia se case antes que ella.

Juas.

Géminis...