lunes, 28 de abril de 2014


A veces me entran unas ganas locas de pillar uno de los parches de morfina de mi padre, pegármelo en la frente, caer sobre la cama y dejar que la droga dulcemente secuestre mi mente. 

Lo escribo y la boca se me hace agua. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo lo intentaría; a mí también se me haría agua la boca de tenerlos tan a la mano.

Atrocity

Kco dijo...

jejej yo haría lo mismo, sk...

Kco dijo...

releo... cataratas del ñágara en mi boca...

**CHIBI-STAR** dijo...

Milo-kun!!

Siglos sin pasarme por aquí y me encuentro con lo que le pasa a tu papá.
Son cosas bien mala onda y cansadas y realmente, las personas que no vivimos eso, no sabemos ni debemos opinar. Pero desde allende el mar de mando un abrazo y mi mejor vibra para ti, que te pegue como un parche de morfina!